Los iPhone 6 y 6 Plus presentados por Apple a finales del 2014 están convirtiéndose, indudablemente, en la generación de iPhone más exitosa de la historia. Las cifras de ventas superan con creces a las de las anteriores generaciones, y el mejor reflejo de ello es el aumento de cuota de mercado que la plataforma ha experimentado entre los meses de septiembre y noviembre del pasado año.

Según datos de Kantar, iOS ha logrado un aumento de cuota de mercado en las principales regiones del mundo. Tan solo Japón se le ha resistido al gigante tecnológico estadounidense. En regiones como Reino Unido, el aumento respecto al mismo periodo de 2013 ha sido de 12.2 puntos, siendo este el país en el que más aumentado el número de dispositivos iOS.

Este crecimiento de iOS ha implicado, en la mayoría de mercados, un descenso de la cuota de mercado de Android (su principal competidor en el sector mobile) –incluso en Estados Unidos, donde la plataforma de Google llevaba creciendo sin parar desde septiembre de 2013–. No obstante, la situación es mucho más preocupante para Windows Phone, quien también ha visto cómo su cuota de mercado ha descendido en la gran mayoría de países –y precisamente no están en una posición de dominio como para permitirse dichas pérdidas–.

Windows Phone es, sin duda, la gran perjudicada. ¿Es momento de replantearse la estrategia?Aún más interesante será conocer las cifras que arrojen las diferentes estadísticas en los próximos meses, donde se tendrá en cuenta la campaña navideña, periodo en el que Apple ha sido el claro dominador con sus iPhone 6 y iPhone 6 Plus. No obstante, este crecimiento de iOS no debería preocupar en exceso a Google y todos sus partners, pues el Mobile World Congress está a la vuelta de la esquina, y en él llegarán una gran cantidad de dispositivos móviles que seguro restarán cuota de mercado a la plataforma de Apple.

Quien sí debería comenzar a preocuparse es Microsoft, pues Windows Phone, tras varios años en el mercado, no logra consolidarse como una plataforma sólida y robusta. Además, con el crecimiento de iOS y el inminente crecimiento de Android (gracias a los lanzamientos que esperamos ver durante el Mobile World Congress 2015), la situación, muy probablemente, empeorará en los próximos meses. Quizá este sea el momento perfecto para que Microsoft se replantee la estrategia con Windows Phone y, sobre todo, si realmente podrán hacer crecer a la plataforma en los próximos meses.