Vísteme despacio que tengo prisa. Este popular dicho podría definir perfectamente la tardanza en la implementación de la banda de 800 MHz en territorio español para el uso de redes 4G, las cuales mejoran en calidad a las que hay implantadas actualmente. En principio, estas bandas iban a ser liberadas en enero de 2015 para las operadoras españolas (Movistar, Orange y Vodafone) tras haber estado ocupadas por las emisiones de TDT. Sin embargo, parece ser que esta entrega tardará en realizarse más de lo previsto.

Este retraso supone un duro revés a las operadoras que esperaban poder operar en este nuevo rango de frecuencias.Y es que como conocemos hoy por el diario Expansión, el gobierno español tiene previsto hoy un anuncio en el que se establecerá un retraso de tres meses en la entrega de estas frecuencias a las operadoras de telecomunicaciones, frecuencias por las que estas compañías pagaron en su momento 1200 millones de euros. Así, el 4G de 800 MHz en España llegaría el 1 de abril de 2015, en lugar de la fecha inicial prevista, el 1 de enero.

Esto se ha producido debido a dos razones: una presión por parte de las compañías de televisión por reducir este cambio de frecuencias a marchas forzadas, así como un temor por parte del gobierno de Mariano Rajoy de irritar a los ciudadanos que se queden sin señal de televisión, de cara a las elecciones municipales y autonómicas que hay el próximo mes de mayo, ya que el ritmo de reantenización de los hogares de forma colectiva está siendo más lento de lo inicialmente previsto, sólo un 50% del total de los hogares de aquí a final de año.

Con esa prórroga de tres meses, esperan mejorar el ratio de reantenización a un nivel más alto (alrededor del 85%), evitando un número de ciudadanos afectados mucho mayor. Sin embargo, es una mala noticia para las operadoras que esperaban poder ofrecer las nuevas bandas a los consumidores para principios de año, y éstas (y, consecuentemente, los clientes que esperamos ansiosos estas nuevas bandas) deberán esperar un poco más. Esperemos que éste sea el último retraso en esta operación, aunque teniendo en cuenta los múltiples factores en juego, nunca se sabe.