El iPhone lleva siendo compatible con teclados externos desde iOS 4, sin embargo tras unas cuantas semanas jugando con el 6 Plus, disfrutando de las bondades de sus 5,5” y las interfaces en horizontal, una pregunta ha asaltado mi mente: ¿Cómo será usar el 6 Plus con un teclado externo? Puede sonar ridículo utilizar un móvil con un teclado de ordenador, pero viendo que muchos se han apresurado a decir que el Plus va a acabar canibalizando al iPad Mini porqué no someterlo a una de las situaciones más habituales que he visto en mi día a día.

Teniendo en cuenta que los teclados y sus funciones rápidas, así como los atajos de teclado que hayan incluido los desarrolladores en sus aplicaciones, funcionan igual en iPad como en iPhone, las únicas diferencias que nos encontramos entre ambos dispositivos son el software y el tamaño de pantalla. En teoría estos son dos aspectos en los que el iPhone 6 Plus ha mejorado considerablemente respecto a modelos anteriores, pero ¿será suficiente para que lo empecemos a considerar como una alternativa real o seguiremos en la misma situación?

 El soporte

Aunque con el móvil y el teclado Bluetooth tenemos más que suficiente para escribir, si lo queremos hacer con comodidad es recomendable que situemos nuestro iPhone en un ángulo que nos resulte cómodo a la vista. Esto lo podemos realizar de la manera que creamos más oportuna; podemos recurrir a una funda, un tope o cualquier ingenio que se nos ocurra.

Es importante colocar el iPhone en un ángulo que nos resulte cómodoAunque no se si todavía está a la venta, me gusta mucho la idea de WINGStand. Este pequeño accesorio que salió a la venta hace un par de años no se trata más que de dos patas que se colocan en nuestro Apple Keyboard y nos permiten situar sobre él un iPad, iPhone o cualquier dispositivo del estilo. De esta forma conseguimos tener nuestro iPhone en un buen ángulo al mismo tiempo que se encuentra sujeto al teclado, algo que como veremos más adelante es de mucha más utilidad de la que parece en un principio. Puede que no se pueda comprar en España, pero visto lo bien que funciona para estos menesteres no sería mala idea recurrir a una impresora 3D para fabricarnos uno.

Interactuar con él

El iPhone 6 Plus se lleva unos 300-400 gramos con el iPad dependiendo del modelo que tengamos, y eso se nota mucho a la hora de interactuar con la pantalla. Mientras que el iPad apenas se mueve de su sitio cuando tocamos la pantalla el iPhone, que es mucho más enclenque en este sentido, se mueve con facilidad dependiendo del soporte en el que lo tengamos apoyado. En la practica, esto se traduce en que si necesitamos tocar múltiples veces la pantalla acabaremos necesitando coger el terminal con la mano.

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Del mismo modo también tenemos que tener en cuenta que las áreas táctiles de los botones han sido pensadas para un contacto cercano y preciso, como el que tenemos cuando sujetamos el móvil en nuestra mano. Esto hace que el área en el que podemos tocar para realizar una acción es mucho más pequeña que en el iPad Mini y considerablemente más pequeña que en el iPad Air. Por lo que de nuevo tendremos que tener más cuidado a la hora de interactuar con nuestro iPhone 6 Plus sobre una mesa que el que tendríamos que tener con un iPad.

Los atajos de teclado con la mejor forma de interactuar con la appAunque del mismo modo que el 6 Plus sale perdiendo respecto al iPad a la hora de interactuar con la pantalla, éste cuenta con las mismas ventajas que el tablet si las interacciones se realizan a través del teclado. De esta forma, si controlamos nuestra aplicación mediante los atajos de teclado que Apple introdujo en iOS 7 no notaremos ningún tipo de diferencia. Yo mismo me he encontrado con una experiencia similar usando Mindnode en iPhone e iPad con un teclado externo gracias a esto, aunque otras como Editorial tampoco se quedan a tras gracias a que nos permiten asignar atajos de teclado a las funciones que más usemos.

Pese a que puede parecer que si, la interfaz multi-columna en horizontal no aporta grandes beneficios a la hora de escribir (casi se agradece más ocultar dicha columna y tener más espacio). Personalmente me ha resultado de mayor utilidad cuando he usado el iPhone con las manos. Sin embargo, el hecho de que Apple haya apostado tanto por esta orientación ha hecho que muchos desarrolladores la soporten y creen una interfaz adaptada a ella, por lo que podemos decir que si que ha beneficia de forma indirecta a la hora de escribir con un teclado externo.

Escribir si, editar bueno

En general la experiencia de escribir propiamente dicha no se diferencia radicalmente a lo que nos encontramos en otros dispositivos en los que usemos el teclado. La sensación con el teclado no cambia, lo único que varia es la pantalla en la que vemos el texto. En este sentido las 5,5” pueden ser una limitación, puesto que la cantidad de palabras que vemos es mucho más limitada que en un iPad o Mac (incluso usando tamaños de letra pequeños). Para que os hagáis una idea, con un tamaño de letra ligeramente reducido y con las pantallas en horizontal, un 6 Plus es capaz de mostrarnos un párrafo bastante extenso, mientras que en el iPad podemos ver de 3 a 4 y en el Mac alguno que otro más.

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De la manera en la que yo trabajo, apenas he notado diferencias a la hora de escribir en el iPhone o en otros dispositivos, puesto que suelo centrar mi atención en el párrafo en el que estoy trabajando. Las veces en las que compruebo el resto del texto mientras escribo son más bien pocas, por lo que no necesito estar moviéndome por el texto de forma habitual. A la hora de la verdad, el iPhone es tan cómodo como lo sea el teclado que estemos utilizando. Claro está que en periodos prolongados se agradece usar un iPad o un Mac, pero lo agradezco más por la posición de la pantalla y la postura que por el tamaño.

5,5″ no son suficientes para editar textos de gran tamañoY del mismo modo que me he notado a gusto escribiendo con este peculiar “set up”, he acabado odiándolo a la hora de editar. La pantalla está bien para escribir, pero para editar un texto es demasiado pequeña. El usar un teclado externo es una mejora respecto al teclado en pantalla, pero sigue sin ser lo ideal. Las pequeñas correcciones y revisiones se realizan sin problemas, pero cuando hablamos de un texto de más de 1.000 palabras la cosa empieza a torcerse.

Conclusiones

Como habéis podido comprobar, la idea de usar un iPhone con un teclado externo es más factible que nunca. Gracias al tamaño de las nuevas pantallas y a los atajos de teclado usar nuestro teléfono con este tipo de accesorios es realmente cómodo. Sin embargo, la comodidad acaba en cuanto necesitamos trastear mucho con la pantalla. El tamaño del iPhone se vuelve a convertir en un handicap y en muchas ocasiones ahorramos más tiempo usándolo directamente con nuestros dedos.

Personalmente no me compraría un teclado para usarlo de forma exclusiva con mi iPhone, pero si ya tuviese uno no dudaría en hacer uso de él. Puede que no sea algo que merezca la pena para el día a dia pero viene genial para salir de algún apuro.