Para aquellos que disfruten gastando tiempo y dinero montando sus propios ordenadores seguro que se han topado en más de una ocasión con problemas de compatibilidad de periféricos. A veces los problemas de compatibilidad se deben a que tenemos un presupuesto recortado que nos ha forzado a prescindir de algunas características, o directamente a que el sistema en el que estamos trabajando no cuenta las especificaciones necesarias.

Cuando decides armar un ordenador basándote en una placa base microATX el primer problema con el que te topas es la reducida cantidad de puertos PCI con los que cuenta. Si eres de los que disfrutan de los videojuegos entonces el problema va a peor bastante rápido, cuando te quedas casi sin puertos tan pronto conectas la tarjeta de vídeo a la placa base.

Pero todos sabemos que hay una solución para prácticamente todos los problemas de conectividad en los ordenadores modernos. Se llama USB, y se trata de ese maravilloso puerto que nos permite conectar a nuestro ordenador todo tipo de periféricos, que pueden incluir desde unidades de almacenamiento, sistemas de conectividad como Bluetooth y WiFi, y en general una infinidad de dispositivos.

Hasta aquí todo bien, pero también puede que no quieras que algunos de tus periféricos sean tan periféricos. Y es que además de no verse demasiado bien tener el escritorio lleno de gadgets conectados a un Hub USB, también puede ser bastante incomodo. Por suerte hay una solución a todo este predicamento, y es conectar tus dispositivos USB directamente a la placa base.

Puertos USB en la placa base

Cómo conectar dispositivos USB directamente a la tarjeta madre de un PC

El otro día estuvimos hablando un poco de cómo añadir puertos USB 3.0 a un PC. Había un par de opciones, la primera pasaba por usar los puertos PCI, que para el caso que estamos empleando no aplica, y la segunda era aprovechar los conectores con los que cuentan algunas tarjetas madre.

Aunque en aquella oportunidad hicimos mucho énfasis en los conectores para expandir las capacidades USB 3.0, y dijimos que solo podían ser encontrados en las tarjetas madres más nuevas mientras que en las viejas no existían, tendrás que saber que prácticamente todas las tarjetas madres tienen un conector similar para expandir las capacidades USB, aunque solo sea USB 2.0.

La idea aquí es precisamente aprovechar esos puertos para ampliar las capacidades de tu ordenador. Para empezar, te recomendamos que para dispositivos USB que no sean demasiado exigentes como conectores Bluetooth o WiFi te valgas de los conectores USB 2.0, y reserves los USB 3.0 para unidades de almacenamiento o directamente para añadir más puertos USB a tu torre.

Manos a la obra

Cómo conectar dispositivos USB directamente a la tarjeta madre de un PC

Por suerte, integrar dispositivos USB directamente a la tarjeta madre no es demasiado complicado. Lo primero que necesitamos, claro, es un cable que convierta los conectores de la tarjeta madre en puertos USB a los que conectarse. Las opciones que tenemos son las siguientes.

  • Usar un cable USB 2.0 para el conector de 4 pines, como éste. Aquí no hay complicaciones, simplemente conectamos el cable al conector que generalmente se señala como F_USB1 (o F_USB2 o F_USB3), y claro, el dispositivo USB al puerto USB.
  • Usar un Hub USB para el conector de 4 pines. Concretamente uno como éste. Estos ofrecen más puertos USB lo que es genial porque podrás conectar más dispositivos USB. También es fácil deshacerse de la base metálica que se acopla a la torre del PC, simplemente desatornillando los conectores.
  • Hacer lo mismo, pero emplear el conector de 19 pines USB 3.0. Como ya te hemos dicho, siempre es mejor tenerlo reservado para añadir algunos puestos extra a la torre, pero si quieres aumentar el espacio de almacenamiento de tu ordenador, es una alternativa (aunque no necesariamente la mejor).

Lo demás queda de tu parte. Esta es una solución particularmente útil para el apartado de conectividad, ya que los receptores Bluetooth y WiFi para PC suelen ser más económicos cuando usan interfaz USB. Otra buena alternativa es aplicarlo si usas tu ordenador para jugar con un mando inalámbrico de Xbox 360 (claro, se te complicarán las cosas cada vez que quieras aparear un nuevo mando, pero al menos el receptor quedará oculto).