Aunque siempre han existido terminales económicos que se acercaban a las funciones de la gama alta, en 2012 ocurrió un hecho que hizo que todos pensásemos en un cambio radical en el futuro del mercado de los smartphones. Y no fue otra cosa que el lanzamiento del Nexus 4 desde 300€. Por ese precio adquiríamos un terminal con especificaciones de gama alta, materiales decentes, buen soporte de software y técnico, etc. El Nexus 4 fue, sobre el papel, lo soñado por cualquier geek. El año pasado la fórmula mejoró con el Nexus 5, aunque subió un poco el precio de partida, y este año Google con Nexus 6 ha cambiado radicalmente de estrategia.

Tras dos años de no-revolución, el mercado ha quedado huérfano de teléfonos «gama alta» económicos, y para ocupar el lugar de los Nexus llegó el OnePlus One. Y no llegó de manera humilde, no. Llegó como el «flagship-killer», algo que ni siquiera los Nexus había conseguido ser, porque siempre había ciertos defectos y sacrificios en ellos. Y tras unas semanas probándolo, voy a contar si ha sido ese terminal que por la mitad de su competencia da lo mismo, en apariencia y en práctica, para usuarios exigentes y otros que lo sean menos.

Hardware

oneplus one 2

Lo primero que llama la atención del OnePlus es su tamaño, y es que es muy grande para la pantalla que acoge, que siendo la misma de un LG G3, queda mucho más reducida respecto a los bordes. Sería el único aspecto negativo que destacaría en este apartado, ya que el diseño me gusta y los materiales me parece que están a la altura, e incluso superan, a terminales como el Samsung Galaxy S5. El tacto de mi terminal, el negro, te hace no querer ponerle funda bajo ningún concepto, algo que no todos pueden decir.

Pantalla y cámara de 7, sin superar a ninguno de los grandes rivales de la competenciaComo sabemos, el OnePlus One llegó con un panel de 5.5″ 1080p, que se situaba lejos de la nueva tendencia del 2K, pero que es suficiente para el ojo de ser humano sin vista de lince. Sin embargo, al igual que ocurre con los megapíxeles en las cámaras, aquí la resolución tampoco lo es todo, y hay muchos más factores a analizar. El primero de ellos es el brillo y la luminosidad en exteriores. De este factor diría que es bueno pero no mucho más que aceptable, ya que cuando la luz del sol incide de manera directa sobre la pantalla el contenido no se verá tan limpio y claro como en un HTC One M8, iPhone 6, o Galaxy S5. Tampoco le ayuda que la capa oleofóbica no sea demasiado efectiva eliminando huellas, que se verán mucho en esas situaciones. La reproducción de color si me parece algo a destacar, muestra los contenidos con saturación pero sin llegar a niveles de exageración tipo AMOLED.

Más allá de eso, hay otra gran pega, y son los ángulos de visión. De nuevo, no son malos, pero no compiten en la misma liga que los tres terminales mencionados, y desde los laterales observamos cambios grandes en color y brillo. Por último, decir que mi unidad (y sospecho que otras muchas) presenta scanlines, esto es, pequeñas líneas horizontales paralelas que recorren todo el panel y que se observan sobre colores sólidos, como ya me ocurrió en el Huawei Ascend P7 y en el Moto G 2013.

oneplus one pantalla

En segundo lugar hablaré de la cámara, otro de los puntos que se pensaba que serían de lo mejor del dispositivo, ya que integra el sensor IMX214 de Sony, uno de los últimos de la compañía japonesa. Bien, tampoco me parece que en este apartado el OnePlus One esté a la altura de ninguno de los otros gamas alta que destacan en eso. Con buena luz, el OnePlus One hace buenas fotos, pero en ocasiones salen algo lavadas (sin mucho contraste) y debido a su bajo rango dinámico bastante quemadas si la escena presenta contrastes entre sombras y puntos de mucho brillo. Si para arreglar esta situación utilizamos el HDR, veremos que el resultado seguirá sin ser brillante ni muy mejorado, algo que el Nexus 5 con HDR+ solucionaba de una manera más eficaz. En baja luz el resultado tampoco es destacable, en parte debido a la falta de estabilizador óptico (OIS) y al mal procesado que hace el software de OnePlus, por lo que abunda el ruido y la falta de detalle. No digo en absoluto que sea mala cámara, pero de nuevo no mata a ningún otro terminal de precio superior. La buena noticia, para los entendidos, es el soporte a fotografía RAW.

oneplus one camara

Pasando a aspectos más generales, hay que hacer una mención imprescindible a su estelar batería. Y es que en este OnePlus One no es difícil conseguir 7 horas de pantalla con un uso elevado, algo que no he visto en ningún otro terminal de los que he tenido. Sin duda, es una tranquilidad para asumir un día fuera de casa, y aquí su Snapdragon 801 se vuelve a revelar como el SoC eficiente por excelencia. También me ha encantado el sonido, brindado por dos altavoces mono situados en su parte baja con una gran potencia y claridad en los que sólo echo de menos algo más de bajos para llegar al nivel del HTC One M8. Dos aspectos en los que el OnePlus One sí está a la altura de los mejores terminales del mercado y que complementa con un gran almacenamiento en mi caso (64 GB), buena recepción Wi-Fi, y una carga muy rápida. Aspectos que ayudan a formar lo que sin duda es un producto notable.

Software

En este apartado lo imprescindible es comentar que la encargada del desarrollo del sistema es Cyanogen, la ahora empresa que lleva tantos años ofreciendo una experiencia AOSP para cientos de terminales. Eso fue lo que me hizo lanzarme al OnePlus One, una capa de personalización que me recordara al Nexus y además la mejorase con añadidos como los perfiles o elementos de personalización. Y ahí la empresa cumple con lo prometido, entrega la experiencia que Google quiere ofrecer, con algunos peros. Con la ROM de serie, CyanogenMod 11S, no he conseguido acercarme a la fantástica fluidez que conocí con el Moto X 2014 que tuve la suerte de reseñar. Más tarde, rooteé el OnePlus One y sí he conseguido ese rendimiento estelar, aunque alguna vez hay alguna ralentización que en el Motorola no vi aparecer ni en los momentos de más exigencia.

oneplus one soft

Y para mí esa es la magia de este OnePlus One, su apertura a desarrolladores. Es otro punto donde este terminal vuelve a ser el sucesor casi natural del Nexus 5, ya que todo su código fuente está disponible y desbloquear su bootloader es muy fácil. OnePlus ya ha prometido que Lollipop llegaría en un plazo de 3 meses, y yo ya he podido probar una versión prematura del nuevo sistema operativo en el OnePlus One, y debo decir que funciona bastante estable y fluido, con ciertos fallitos sin mucha importancia que tampoco te hacen querer volver a Kit Kat.

Conclusiones

El OnePlus One no es lo que prometieron ¿Es el OnePlus One un producto redondo? No, no lo es. ¿Es mejor terminal que los flagships de las grandes marcas del mercado? Tampoco. ¿Es el mejor terminal que puedes adquirir por 269€? Sin ningún tipo de dudas. Para mí esa sucesión de preguntas resumen a la perfección lo que el OnePlus One es y lo que no es. Es, en definitiva, un producto que entrega un gran rendimiento y consigue el notable alto en casi todos los apartados, pero lejos de la mayoría de aspectos sobresalientes de esos terminales, que tampoco es que hayan acariciado la excelencia, pues si algo caracteriza para mí a la gama alta Android de este 2014 es que aún no ha conseguido presentar al mercado un producto redondo y para todos los públicos (en el supuesto de que todo el público tuviese 700€ para desembolsar). El OnePlus One es un nuevo caso de un marketing basado en especificaciones y en precios chollo, pero que hace concesiones para poder asumir esos costes tan reducidos. Si tuviera que ponerle una nota de gama alta, sería un 8. Si tengo que compararlo con terminales de su rango de precio, un 10.