Una de las noticias tecnológicas más impactantes (aunque largamente rumoreada) de los últimos años fue la llegada de Windows Phone a una marca mítica como es Nokia. Las consecuencias de aquella decisión no tardaron en llegar, y uno de los productos más valorados (por los pocos usuarios que llegaron a tener uno) de la compañía hasta ese momento, el Nokia N9 murió poco después de nacer. Para muchos, el N9 y Meego eran lo más cercano a un futuro propio y diferenciado del resto que podían tener los finlandeses, y así lo creían también algunos de sus antiguos empleados. Tanto que fundaron Jolla, un fabricante de smartphones con un sistema operativo basado en el antiguo Meego, lo que conocemos como Sailfish OS.

La noticia del día la podemos ver desde la propia web de la compañía, en la que vemos una cuenta atrás con el anuncio de que «algo grande va a dar comienzo» con una fecha de finalización fijada dentro de 4 días y 16 horas. Es de suponer que por la imagen de fondo se trata del anuncio de un nuevo terminal con Sailfish OS, con una forma redondeada que recuerda a la parte inferior del Huawei Ascend P7. Como cuentan en su propia cuenta de Twitter, tendremos que esperar hasta el día 19 de noviembre para conocer todos los detalles del lanzamiento o novedad.

En Celularis tuvimos la ocasión de probar un terminal Jolla con Sailfish OS en el MWC `14 y hay que decir que para las especificaciones que tenía nos pareció una opción con un rendimiento muy optimizado. Como Meego, Sailfish OS está completamente basado en gestos sin necesidad de llevar a cabo pulsaciones sobre botones, y tiene un enfoque muy minimalista, que en Nokia comenzó incluso antes de la moda de los últimos años en los que ese tipo de interfaces y el flat design se están consiguiendo hacer con todo el mercado. Es bastante bueno ver cómo compañías como Jolla, o BlackBerry con BB10 apuestan por algo distinto, por muy difícil que tengan hacerse con un pedazo de la tarta de los tres grandes.