El pasado mes analizamos en Hipertextual el Galaxy Note 4, y nuestras experiencias se podrían resumir en una frase: un hardware espectacular, y un software que lastra la experiencia final. Y esto me hizo pensar, ya que no es la primera crítica a la capa de personalización que la compañía surcoreana incorpora a sus terminales, y dicho sea de paso, muchos usuarios optan por modificar sus smartphones y utilizar ROMs diferentes con Android stock. Sin embargo, este paso lo considero excesivo, y aunque soy el primero en alabar a Android stock y criticar a TouchWiz, la gama Galaxy Note no necesita Android AOSP, sino que necesita que TouchWiz sea mejorado.

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Primero los hechos: actualmente ni en Android stock, ni en iOS ni en Windows Phone hay soporte para multiventana, es decir, para manejar dos aplicaciones a la vez, aprovechando la circunstancia de tener un smartphone con pantalla grande, algo que ya es una realidad con smartphones como el Note en Android, el iPhone 6 Plus de Apple y el Nokia Lumia 1520. Google, Apple y Microsoft parecen empeñadas en tener bien separados sus sistemas operativos de escritorio (Chrome OS, OS X y Windows 8.1) de sus sistemas operativos móviles, al menos por el momento. Más allá de criticar si es una maniobra acertada o no, digamos que es una maniobra más.

La libertad de Android para dejar a los fabricantes crear su propia capa de personalización ha sido un arma de filo.Sin embargo, la flexibilidad de Android ha permitido algo bueno y malo a la vez: que los fabricantes crean y elijan sus propias capas de personalización para dar una seña de identidad a sus smartphones, más allá del diseño o el tamaño. Esto es bueno porque hemos podido intentos de innovación con la propia Samsung, LG o Huawei entre otros, mientras que otros han optado por un mejor rendimiento y menor peso adoptando el stock de Android, como es el caso de Motorola. Pero a su vez, esto es malo porque los intentos de innovación que hemos mencionado previamente no siempre se traducen en éxito, y suelen ser experiencias que acaban lastrando al terminal.

Un claro ejemplo es LG, especialmente en su gama media que, con los mismos componentes que vemos en terminales como el Moto G (2014), su rendimiento y fluidez es inferior, o en la propia Samsung con esta misma gama media y baja que cuesta mucho recomendar a un familiar o amigo. El problema es aún más grave cuando, en terminales de 600 o 700 euros, este rendimiento sigue siendo lastrado, y algo que puede causar que el actual usuario decida pasarse a un terminal de otra compañía o incluso otro sistema operativo.

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Pero aquí es dónde esta la clave: la solución no está en Android AOSP. Por muy fluido que sea, la interfaz gráfica que incorpora por defecto Google en los Nexus y Motorola en sus dispositivos más recientes es igual para un smartphone de 4 pulgadas con resolución qHD que para uno de 6 pulgadas con resolución 1080p, cuando es más que evidente que estas dos pantallas no son iguales, y se debería hacer algo para aprovechar la circunstancia de tener mayor superficie en la que manipular tu smartphone.

Y aquí es dónde entra Samsung y su capa de personalización TouchWiz. Más allá de su rendimiento o fluidez de sistema, hay que reconocer que sus mejoras en términos de multitarea, multiventana e incorporación de periféricos está siendo un golpe de aire fresco en lo que debería ser Android, al menos en términos de diversidad. No en vano, la gama Galaxy Note ha conseguido remontar más allá del experimento que era en un principio y llegar a establecerse como una gama propia dentro de Samsung, separada de la gama Galaxy S y símbolo de gran tamaño, calidad y gran autonomía, y ahora ha de convertirse en símbolo diferenciador por un software innovador en el sentido de aprovechamiento de pantalla.

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No, los Galaxy Note (o incluso el resto de smartphones de pantalla grande) no necesitan Android AOSP. Lo que necesitan es que sus capas de personalización sean mejoradas, que consigan distinguirse del resto de dispositivo de menor tamaño y, a la vez, que su rendimiento mejore y que, si no puede igualar al de Android stock, que al menos consigan mejorar lo presente, que no es difícil. Ya hemos visto grandes pasos por parte de los fabricantes como Samsung o LG, pero su trabajo aún no ha terminado. Todo sea por las pantallas grandes.