Si algo se caracteriza Android de iOS y Windows Phone, es por su variedad. Con más fabricantes que ningún otro sistema operativo móvil, si no encuentras un smartphone de una determinada marca con una característica que busques, probablemente lo encuentres en una marca similar. Sin embargo, esta variedad se ha convertido también un arma de doble filo, primero para Android en sí, con el tema de la fragmentación (siendo solucionada por Google como buenamente puede), y después para los fabricantes, de los cuales grandes jugadores como Samsung y, más recientemente Sony están reportando pérdidas de cuantiosas cantidades de dinero debido a esta estrategia.

Samsung Galaxy S5 -

Concretamente, Samsung ha visto reducidas sus ventas del Galaxy S5, su terminal estrella de este año, un 40% con respecto al del año pasado, el Galaxy S4, por lo que a la compañía surcoreana no le ha quedado más remedio que anunciar que reducirá su portfolio en un 40%, y ahora Sony, como podemos ver por Android Central, busca también reducir su línea de smartphones con la finalidad de volver a obtener beneficios del segmento móvil, tras haber rebajado sus expectativas de venta el pasado mes de octubre.

Por tanto, podemos ver esta reducción en la línea de smartphones como reacción a estas pérdidas en los fabricantes, algo que muchos llevábamos afirmando desde hace mucho tiempo: más no es mejor. El mercado de smartphones se encuentra totalmente sobresaturado de smartphones, especialmente en la gama baja y media, con smartphones cuya única variación es en uno o dos componentes como máximo y nombre tan similares que confunden al usuario que no está todo el día informado de estas cosas. Esta situación no era sostenible durante mucho tiempo más, y finalmente parece ser que está estallando.

iPhone 6 19

Pongamos otros dos ejemplos en el caso contrario: Motorola y Apple. En el caso de Apple solamente le hace falta uno o dos smartphones al año para conseguir unos espectaculares beneficios. ¿Por qué? Apple se centra exclusivamente en la gama alta, una apuesta arriesgada dado que, para la mayoría de fabricantes en Android, el beneficio está en la gama baja y media. Sin embargo, esto les funciona porque centran todos sus esfuerzos en estos dos únicos terminales por año, pudiendo dedicarles más recursos, más I+D, más dinero y más tiempo. Y esto acaba traduciéndose en uno smartphones, si bien no perfectos, espectaculares.

El caso de Motorola es también similar, pero con la peculiaridad que su foco está centrado en una gama baja y media de calidad en Android. ¿Por qué? Hasta su llegada, no había un gama media/baja en Android. Y luego llegó el Moto G, y posteriormente el Moto E, demostrando que sí, que se podía hacer un smartphone de calidad sin tener que ponerle un precio demasiado alto. Y les funcionó. Solamente se centraron en estos smartphones (una vez más, imperfectos pero tremendamente buenos) y la jugada les funcionó de maravilla.

Moto_G_2014_08

Evidentemente, entiendo esa necesidad por parte de Samsung, LG, Sony y demás de una guerra de desgaste sobresaturando el mercado. Eran las vacas gordas y, si se lo podían permitir, podría incluso beneficiar al mercado metiéndose presión los unos a los otros. Pero este tiempo ha acabado. Y ahora todos estos fabricantes deben hacer lo que ya han hecho Motorola y Apple: centrar sus recursos, y no fabricar 1 smartphone bueno y 10 mediocres, sino fabricar 3 smartphones buenos. El mercado lo agradecerá estando menos sobresaturado, los clientes lo agradecerán teniendo productos de mayor calidad y, por ende, sus beneficios podrían aumentar.