Illumiroom fue un interesantísimo concepto de Microsoft que convertía las paredes en torno a la televisión en una extensión de la misma, multiplicando la sensación de inmersión. Aunque el proyecto en sí era muy prometedor, por desgracia también era demasiado caro y la compañía descartó su comercialización junto a la Xbox One.

RoomAlive, sin embargo, supone la vuelta a la carga de Microsoft con la misma idea pero sin limitar el proyecto a una única pared y llenando, en su lugar, toda una habitación con animaciones y realidad virtual. El sistema funciona con varios proyectores unidos a varios Kinect que mapean la estancia y esencialmente la transforman en un escenario virtual sobre el que se puede interactuar.

“Es poco probable que veamos alguna vez algo como RoomAlive en el mercado, aunque formará parte de algo más grande”

Así, es posible por ejemplo convertir el cuarto en un río, o jugar a disparar enemigos proyectos en las paredes. Es, obviamente, un proyecto todavía más ambicioso que Illumiroom pero a mi modo de ver más inteligente. Illumiroom era, en el fondo, algo parecido al o que lleva haciendo Philips con Ambilight sólo que avanzado. RoomAlive empieza a tener muchísimo más sentido especialmente si lo unimos a juegos y experiencias que están surgiendo en torno a ese otro gran proyecto de Realidad Virtual: Oculus Rift.

Tanto Oculus Rift como RoomAlive abordan la realidad virtual por caminos distintos. En el caso de Oculus, al ser unas gafas, implica que para que la inmersión sea total al 100% eventualmente habrá que usar otros dispositivos como Virtuix Omni, una plataforma que permite andar en 360º. En el caso de RoomAlive, el resultado puede ser, eventualmente, mucho más realista, pero requiere de una habitación dedicada y de mucho más espacio.

Lo más probable, de todos modos, es que tampoco veamos RoomAlive comercializado de forma íntegra pero sí formando parte de ese prometedor futuro en el que interaccionaremos con objetos físicos reales para disfrutar de un videojuego.