Corría el año 2010, entre oleadas de hype la gente no dejaba de preguntarse qué se estaba cocinando dentro de las oficinas de Apple. La empresa de la manzana no lo tenía fácil, y es que si bien llevaban años en pleno crecimiento, Google había comenzado a presionar duro en su patio trasero, una gran guerra se avecinaba.

Todos conocemos la historia, Apple respondió con el iPhone 4, un smartphone excepcional con mejor procesador, mejor cámara, mejor ecosistema y en general una gran lista de “mejores” que podían ser fácilmente debatidos por los adeptos de Android. Pero había un punto de inflexión, un verdadero “mejor” que no dejaba espacio a debates, la pantalla.

La pantalla del iPhone 4 significó un pequeño avance de lo que veríamos en el futuro, y sirvió como gran carta de presentación. Retina Display, le llamaron, y su nombre hacía alusión a la asombrosa resolución que superaba las capacidades del ojo humano, o al menos eso aseguraban sus defensores.

Poco tardó la competencia en usar la asombrosa resolución del iPhone en su contra. Desde Samsung corrieron a decir que tantos píxeles ni siquiera podían ser percibidos por el ojo, que era un despilfarro absurdo de batería y de recursos del procesador y RAM. Curiosamente, unos 18 meses más tarde todos los grandes tenían smartphones que superaban la barrera de los 300 ppp.

Ahora estamos cerrando el 2014, y hay infinidad de terminales con pantallas Retina y similares. Particularmente Apple ha actualizado a Retina Display casi todos sus dispositivos, pero ahora todos tienen menos de 300 ppp y siguen siendo llamados Retina. El argumento es que se usan a mayor distancia, y por eso siguen venciendo a nuestras retinas.

Así que hemos llegado a ese punto en el que podemos creer lo que se nos dice, o directamente comenzar a sacar cuentas y revisar qué hay de cierto y qué no con las pantallas Retina y en general con la capacidad de nuestros ojos de percibir imágenes hasta cierta resolución.

Los límites de la agudeza visual humana

¿Superan todas las Retina Display nuestra agudeza visual?

Los que hemos tenido la suerte de estudiar un poco de histología, microscopía, o fisiología de la visión sabemos que el poder máximo de discriminación del ojo humano es de 0,1 mm. En otras palabras, en una distancia de entre 10 cm y 28,6 cm nuestros ojos pueden diferenciar dos puntos independientes siempre que estén separados entre sí por 0,1 mm o más.

De entrada debemos decir que los píxeles del iPhone 4 con sus 326 pixeles por pulgada están separados entre sí por unos 0.08 mm, por lo que en efecto supera la agudeza visual humana. Y sí, tal como dijo Jobs en aquél keynote, el limite humano es de unos 300 ppp.

También es cierto que la mayoría de las personas usan sus smartphones a 28 cm o más de distancia, por lo que en efecto, cualquier pantalla con más de 300 ppp supera la agudeza visual humana, salvo que hablemos de, por ejemplo, gafas y otras pantallas que se usan a pocos centímetros del ojo.

Retina Display y las grandes pantallas

¿Superan todas las Retina Display nuestra agudeza visual?

Pero no solo de smartphones vive el hombre. Apple también ha equipado sus iPad Mini y iPad Air con pantallas Retina. En el caso del pequeño iPad Mini se mantiene la autentica resolución Retina de 326 ppp, por lo que no hay razones para cuestionar su capacidad para vencer nuestros ojos. La historia es otra con el iPad Air.

El iPad Air reduce la resolución de su Retina Display a 281 ppp. Pero claro, el argumento esgrimido en este caso es que una pantalla mucho más grande se usa a mayor distancia. Lamentablemente en la práctica la historia es otra. Aquellos que usen con frecuencia sus tablets para leer saben que la distancia es más o menos la misma que con el smartphone, unos 30 cm. De cualquier modo, los píxeles son apenas perceptibles, y a unos 35 cm de nuevo se vence la agudeza visual humana.

Por otro lado, Apple también acaba de presentar sus nuevos iMac con pantallas Retina. El nuevo iMac tiene la misma densidad de píxeles que el MacBook Pro Retina de Apple, 220 ppp un numero que por todos lados parece estar gritando que Apple nos está timando, pero no. El límite de discriminación para ordenadores de escritorio es de 214ppp El viejo Test de Snellen dice que la agudeza visual es inversamente proporcional a la distancia, o lo que es lo mismo, cada vez que dupliquemos la distancia a la que observamos un objeto se reduce a la mitad nuestro poder de discriminación visual. Por otro lado el centro canadiense de salud ocupacional apunta que la distancia correcta para usar el monitor es entre 40 y 70 cm.

Si hacemos cuentas no tardaremos en ver que 40 cm equivale a 1.4 veces la distancia que abarcan 28,6 cm. Así, 300 ppp (agudeza visual 28,6 cm) entre 1.4 veces esa distancia, nuestro estimado de la capacidad de discriminación a 40 cm o más es de 214 ppp, que vendría a ser la capacidad del ojo humano de discriminar píxeles en la pantalla de un ordenador (40 centímetros de distancia). En conclusión, las pantallas del nuevo iMac y de los MacBook Pro justo están sobre la resolución Retina.

Lo que me ha sorprendido más después de indagar todo esto es descubrir que en Apple en serio están haciendo su tarea como se debe. La otra conclusión que he sacado es que los productos de Apple están justo en el límite de las capacidades de discriminación de la Retina, por lo que son un buen índice comparativo para la competencia, así, la próxima vez que quieras saber si un ordenador tablet o smartphone de cualquier empresa supera tu capacidad de discriminación visual, basta con echar un ojo a la densidad de píxeles en su equivalente manzanero.