En Celularis ya nos despedimos hace tiempo de Nokia. Fue en el momento en que se confirmó la operación por la cual su control pasaría a manos de Microsoft. Sin embargo los plazos eran algo amplios y Microsoft ha seguido usando el nombre de Nokia en smartphones con Windows Phone en paralelo a la parte de la compañía que se escindió, la Nokia que sigue en Finlandia desarrollando Here y las redes en Nokia Networks. Hoy The Verge informa que el adiós de «Nokia» es definitivo.

Comercialmente Microsoft debe empezar casi desde cero en la telefoníaContractualmente el uso de la marca Nokia en teléfonos le pertenece a Microsoft durante 10 años según pudimos conocer, pero será un branding limitado a feature phones, es decir, terminales muy alejados por el momento de la gama Lumia, no ya en precio, sino en todas las prestaciones. Una gama Lumia que ha sido el último elemento idiosincrático de Nokia, y que ahora se despide y pierde parte de posición al pasar a una marca con menos «encanto» como es Microsoft. Eso sí, el trabajo de Microsoft sigue siendo muy bueno y salvo algún caso como el de Ari Patinen, la compañía sigue compuesta de muchos de los grandes trabajadores que la encumbraron. El cambio empezará en Francia y se extenderá progresivamente a otros países.

El aspecto negativo de todo es que a Microsoft le toca empezar casi de cero en demasiados ámbitos. Pese a que Windows Phone 8.1 sea ya un sistema maduro, sigue por detrás de dos gigantes como son iOS y Android, y no sólo en número de funciones o apps, sino en la visión del público, que sigue sin reconocerla en muchos casos como un gran aspirante, sobre todo debido al ritmo tan lento que lleva el sistema operativo, algo que le he caracterizado desde sus inicios, por allá en octubre de 2010, tres años más tarde que iPhone OS y dos más que Android. Con el adiós de Nokia, ahora Microsoft sólo tiene el público que ya admira Windows Phone, y tiene que tratar de conquistar a otra gran parte. De eso saben en Redmond, y es que había pocos mercados más inaccesibles que el de los videojuegos con Sony y Nintendo cuando se aventuraron a lanzar la Xbox original en 2002. Y no les ha ido mal.