El iPad necesita una puesta a punto. Y no me refiero al hardware. A pesar de que Apple presentará casi seguro nuevos dispositivos este jueves, la compañía necesita impulsar su plataforma a nivel de software. No me malinterpreten, el iPad es una gran plataforma de trabajo, y nuestra guía de productividad es un buen ejemplo de ello: los desarrolladores han hecho del dispositivo de Apple un equipo a la altura de cualquier ordenador, al menos para tareas básicas, pero necesita una vuelta de tuerca.

Las mejoras introducidas en iOS 8 han puesto de relieve las carencias que tenia hasta ahora el sistema operativo móvil de Apple, y el haberlo planteado como una extensión grande de la versión para iPhone e iPod Touch empieza a no ser suficiente. El ciclo de renovación del iPad es menor que el de su hermano menor y el consumidor, no encuentra suficientes razones como para dar el salto al nuevo modelo cada año. Esto está provocando una caída continuada en las ventas del dispositivo cada trimestre, y es que su principal problema es también una de sus principales carencias.

Apple presentó el iPad como un dispositivo personal, pero en la práctica, se ha tornado como algo casi familiar, por lo que la posibilidad de utilizarlo con un sistema multicuenta se torna a día de hoy, en indispensable. Pero este no es el problema, el problema continua siendo la multitarea entendida por Apple en el iPad. Si miramos cómo utilizamos el iPhone, la mayoría del tiempo es suficiente con tener una aplicación en la pantalla, pero en el iPad esto empieza a quedarse corto. Me da igual que hablemos del modelo de 9,7 pulgadas que del mini.

A día de hoy, que el iPad no tenga un sistema multipantalla, aunque sea a nivel básico, me parece una pérdida de recursos asombrosa, y a pesar de que iOS 8 permite a los desarrolladores introducir, por ejemplo, un navegador al mismo tiempo que un timeline de Twitter, sigue siendo una solución algo chapucera, que deja de lado muchas caracterisical del sistema que se podrían implementar si Apple lo hiciese a nivel de sistema operativo, una API más que aprovechar por los desarrolladores.

El sistema multiventana y multiusuario no son ningún imposible, encajan perfectamente con la filosofía de la nueva Apple, que con iOS 8 ha dado pasos de gigante en cuanto a integración y apertura. Y es algo que, de verdad, el iPad necesita si quiere mantener un reinado que cada día es más limitado.