Tras el movimiento estrella en las apps de mensajería, la compra de Whatsapp por Facebook, no tardaron los verdes en anunciar algunas novedades para este año. Ocurrió durante el Mobile World Congress de Barcelona, y ante la sorpresa de todos, anunciaron que las llamadas de voz llegarían a WhatsApp en la segunda mitad de año. No es que fuera la función que más se le demandaba a Whatsapp, pero fue una gran noticia, y en cierto modo, mostraba algún tipo de cambio de estrategia dentro de la empresa, tradicionalmente conservadora.

WhatsApp quiere entregar un producto terminado Sin embargo, según ha contado en una entravista a Re/Code Jan Koum, fundador y CEO de la app que ahora forma parte de Facebook, el servicio de llamadas VoIP no llegará hasta 2015, lo que supondrá un retraso de más de medio año. Según Koum, el retraso se debe a problemas técnicos ocurridos durante el desarrollo y las pruebas. También existe un problema de hardware, y es que la compatibilidad con algunos micrófonos de ciertos terminales sería limitada, lo cual provocaría que no se pudiera asegurar una buena cancelación de ruido en las llamadas. Asimismo, también estarían experimentando para lograr mejor calidad de comunicación en redes de baja velocidad, como hoy en día son GPRS o EDGE.

Me parece bien que Whatsapp como empresa tome estas decisiones, ya que lanzar al mercado un producto en fase beta y lleno de fallos les quitaría mucho prestigio y desencadenaría una oleada de quejas en países como España, donde tienen una cuota de mercado tan alta. Personalmente, me incluyo dentro del grupo de personas que priorizaría otras funciones en WhatsApp frente a las llamadas, como pueda ser el soporte a tablet, ordenador de escritorio y web, así como conexiones desde varios dispositivos a la vez y envío de archivos desde estos. Creo que es el punto que les falta para llegar a conseguir que los usuarios no sólo se comuniquen, sino que además consigan ser mucho más productivos. Alternativas sobran, pero no tienen masa crítica.