Hace unos días repasamos unos gráficos hechos por @somospostpc en los que pudimos observar el aprovechamiento que los fabricantes hacían del frontal de los teléfonos ocupando máxima superficie posible con pantalla. La tendencia acompaña al nacimiento de los smartphones, pero fue en 2013 cuando LG con el LG G2 y en menor medida Motorola con el Moto X pusieron toda la carne en el asador. Sin embargo, parece tanto SHARP como Alcatel han hecho más que LG este año, que sigue en buena posición con el G3 pero lejos del liderato.

Y siendo ese su mayor signo de identidad, no puede dejar que se lo arrebaten compañías menores, por lo que ha estado desarrollando pantallas con marcos de tan sólo 0.7mm con las que volver a imponerse a SHARP, y como dicen, lograr una superficie más delgada que una tarjeta de crédito tradicional, que son unos 0.8mm. LG ha llamado Neo Edge a la tecnología con la que va a conseguir el impresionante resultado. Básicamente se resume en el uso de un adhesivo en vez de cinta de doble cara para conseguir sellar en menos espacio la circuitería y la capa de retroiluminación. Al ser todo tan reducido y bien construido, consigue además que el acabado sea resistente al polvo y al agua.

Todo ello llega además en un panel Full HD con tecnología Advanced In-Cell Touch, es decir, un paso más en la integración entre la capa táctil y el LCD. El resultado final lo podremos ver en un terminal con una pantalla de 5.3″ que llegará próximamente al mercado chino. No será tecnología QHD, pero me parece bien si el panel es de más calidad que el usado en el LG G3. Será interesante comparar el modelo final con el SHARP Aquos Crystal, ya que a simple vista son muy parecidos. Veremos en qué acaba todo esto, pues como decía hace unos meses Javier Merchán, un teléfono sin bordes puede ser contraproducente.