Año tras año, se repite la misma historia. Como si de un bucle interminable se tratase. En abril comienzan los primeros rumores sobre el próximo iPhone. Poco a poco se van puliendo durante el verano, generando un perfil cada vez más exacto de cómo será el próximo smartphone de Apple. Y una vez llegado septiembre, ¡boom! Apple envía invitaciones a los medios de comunicación, presenta oficialmente el siguiente iPhone y la red se inunda de opiniones, críticas y demás. Algunas de ellas constructivas, otras simplemente absurdas. Eso sí, el iPhone es claramente el terminal que más críticas levanta año tras año. A pesar de que, al final del curso, siempre resulta ser el smartphone más vendido en todo el mundo. Contradictorio, ¿no?

Y es que, como ya comenté ligeramente en la reseña del iPhone 6, este iPhone es «el móvil para todo el mundo», a pesar de todo. No tiene carencias. Su cámara es excelente, la pantalla es maravillosa, el diseño (a pesar de los pequeños fallos de las bandas y la cámara) también es muy bueno, es muy rápido… En todos los apartados, el iPhone 6 está entre los mejores. Y eso es algo que muy pocos pueden decir. No siempre es el mejor; ni mucho menos el móvil perfecto –ojalá tuviese más memoria RAM, por ejemplo–. Pero siempre está ahí.

iPhone 6 11

Otros terminales como el HTC One (M8) son realmente excelentes en todos los aspectos –de hecho, en muchos puntos superan al iPhone 6–, pero siempre arrastran algún punto débil. En el caso del M8, la cámara trasera; en el caso del Galaxy S5, el diseño y el software; en el caso del LG G3, la pantalla y la autonomía… Y así con casi todos los terminales del mercado. Ninguno se libra –quizá el Sony Xperia Z3 sea el único que sí lo haga–.

Un aspecto en el que podemos percibir esta idea de «ser el móvil para todo el mundo» es el tamaño. Apple podría haber optado por un panel de 5 pulgadas, o incluso por uno de 4 pulgadas de nuevo. Pero tanto si optase por más tamaño como si optase por menos, Apple estaría reduciendo su mercado (pues no todo el mundo busca algo más pequeño o algo más grande). Con el iPhone 6, los de Cupertino han decidido mantenerse en el punto de equilibrio, y ese es las 4.7 pulgadas. Un tamaño más grande que el iPhone 5 y 5s, pero no tan grande como los últimos flagships de sus rivales. Un punto intermedio que le permite satisfacer la demanda de la mayor cantidad de usuarios posibles y, por lo tanto, ser «el móvil para todo el mundo».

iPhone 6 25

Y todo esto, como siempre en Apple, viene envuelto con un papel de exclusividad, de lujo e incluso de moda que hace que mucha gente llegue a tener afecto por su iPhone. Hace que la experiencia que ese dispositivo proporciona transcienda lo tecnológico y lo funcional para llegar incluso a lo sentimental. Y eso sí que ningún otro móvil ni ninguna otra compañía del sector es capaz de lograrlo.

¿Es el iPhone 6 el móvil perfecto? Claramente no. ¿Es el móvil más equilibrado? Indudablemente sí. Y eso, junto con todo lo descrito anteriormente, es lo que hace que el iPhone 6 (al igual que los iPhone anteriores), sea «el mejor móvil para el gran público».

Nota: Con «el móvil para todo el mundo» me refiero al público general. Obviamente hay grupos de usuarios con necesidades muy específicas para los que el iPhone no es suficiente. Por ejemplo: aquellos que necesiten de un stylus, los que requieren de forma imperiosa un gestor de archivos… etc.