Todos los que tengan algún tiempo usando ordenadores y consolas seguramente lo han vivido. Hace un par de décadas atrás había mucho menos afecto por el color negro, y era el blanco el que imperaba a la hora de crear carcasas para ordenadores, consolas, y otro sin fin de equipos de cómputo. El hecho es que con el paso del tiempo ese plástico blanco dejaba de ser tan blanco y comenzaba a tomar un feo tono amarillento especialmente desagradable para aquellos que disfrutan de coleccionar y dejar a la vista sus viejos gadgets.

El mentado efecto ha sido especialmente notorio para algunos gadgets puntuales. Ese es el caso de las viejas consolas de Nintendo, las NES comercializada en occidente y la Famicom, versión original de la misma consola que se vendió en Asia y otros mercados puntuales. De algo parecido sufren los viejos ordenadores de Apple. En mi caso, especialmente recuerdo montones de ratones y teclados que sin importar la marca con el paso de los años se hicieron amarillos.

Llegados a este punto es fácil notar que no se trata de un hecho aislado, sino generalizado en la industria tecnológica entre la década de los 80 y el principio del nuevo milenio. Y claro, como casi todo, hay una muy buena explicación para el desagradable efecto amarillo al que con el paso del tiempo terminamos acostumbrándonos.

¿A qué se debe el amarillo?

¿Por qué se vuelven amarillos los viejos ordenadores y consolas?
Ni los ordenadores de Apple se salvaban del color amarillo.

Como seguramente saben, la mayoría de los plásticos utilizados en la industria desde hace décadas están derivados del petróleo. Eso hace que hasta cierto punto, por la estructura química que les compone, sean bastante inflamables. El problema es que esos plásticos estaban destinados a albergar en su Luz UV y calor, los enemigos del viejo plástico blancointerior circuitos que tendían a calentarse bastante en algunos casos, por lo que el hecho de ser inflamables los hacía potencialmente peligrosos.

La solución no fue buscar un nuevo material, sino usar lo que ya se tenía y mezclarlo con sustancias químicas que sirvieran para hacerlos menos inflamables. Parecía que finalmente habían dado con la receta perfecta, y así fue como salieron al mercado millones de productos que se basaban más o menos en el mismo fundamento.

La primera en tener que afrontar el gran problema fue Nintendo. En el caso de la mezcla de plástico y sustancias anti inflamables elegida por el fabricante de consolas el problema era que el color amarillo aparecía tan pronto como el plástico comenzaba a calentarse. Para empeorar las cosas resultó que las NES se calentaban más de lo que el fabricante esperaba, por lo que los primeros compradores descubrieron que una característica no esperada era que luego de algunas horas de juego sus NES pasaban de gris a ámbar.

Nintendo intentó solucionar las cosas sobre la marcha con nuevas mezclas que resistían mejor el calor, pero el daño estaba hecho. De cualquier modo, no solo el calor demostró ser catalizador del amarillo, también la exposición constante y prolongada a luz UV tenía el mismo efecto. Por suerte para los fabricantes el efecto de la luz UV tardaba mucho más en hacerse notar, suficiente tiempo para que los gadgets perdieran relevancia, y básicamente por eso es que con el tiempo aprendimos a convivir con el ligero tono amarillo de nuestros viejos gadgets olvidados.

¿Puedo resolver el problema?

¿Por qué se vuelven amarillos los viejos ordenadores y consolas?
Efecto de Retr0Bright en plástico envejecido.

Si eres un coleccionista y quieres poner tu vieja NES o Macintosh en una repisa donde todos puedan verlas, entonces seguramente querrás saber cómo resolver el problema con la tintura amarilla. La buena noticia es que en efecto, se puede resolver y ni siquiera es particularmente complicado.

  • Medios físicos: el método más sencillo que puedes usar, y que es especialmente útil para gadgets con superficies totalmente planas, es ir a la ferretería local y comprar el papel de lija más fino que tengan. Lo demás es lijar la superficie hasta quitar la capa superficial de amarillo. Lamentablemente en algunos casos el amarillo es muy profundo, y si no usas el papel de lija adecuado podrías terminar empeorando las cosas.
  • Medios químicos: un método más confiable es preparar un limpiador especial que removerá muy eficazmente el amarillo. El sitio web de Retr0Bright explican cómo prepararlo, y básicamente necesitarás peróxido de hidrógeno (también conocido como agua oxigenada), potenciadores de detergente tipo «Oxy» como el Vanish, goma de xantano, y glicerina. Este es un método muy confiable, pero un poco complicado pues hay que reunir los ingredientes y preparar adecuadamente la mezcla (sigue al pie de la letra las instrucciones).

Al final probablemente lo mejor es que hagas la prueba en materiales viejos que te sean menos valiosos antes de la posibilidad de arruinar tus mejores recuerdos del pasado. En cualquier caso, lo ideal es siempre pagar a un profesional por que haga el trabajo él mismo.