Los smartwatches están aún en la pubertad. Esta categoría de producto se encuentra en busca de una personalidad definida que le proporcione un hueco en el mercado tecnológico. Google, ASUS, LG, Samsung y el resto de compañías top están apostando por una “personalidad” clara: pequeños smartphones que se acoplen a nuestra muñeca, un concepto que, de momento, no acaba de despegar al 100% –aunque sí es cierto que parece el más factible–. Pero no es el único concepto de smartwatch existente en la actualidad, y COGITO watch es un claro ejemplo de cómo el mercado de los smartwatches puede tomar rumbos completamente diferentes.

COGITO Watch es un reloj “inteligente” –entre comillas, porque después veremos que no es tan inteligente– desarrollado por una empresa desconocida para muchos como es Connected Devices. Esta compañía, en lugar de partir de un smartphone y adaptarlo a nuestra muñeca, hace justo lo contrario: parte de un reloj “estándar” y le dota de características que lo hacen algo más inteligente de lo normal. Muchos se preguntarán a sí mismos, ¿y el resultado final no es el mismo? No, no lo es.

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No tan smart, pero mucho más watchCOGITO Watch es, básicamente, un reloj normal –analógico, digital y resistente al agua, para los interesados– que se conecta a nuestro smartphone por Bluetooth y nos notifica (mediante sonido y vibración) cuando una nueva notificación –valga la redundancia– llega a nuestro móvil. Además, nos permite utilizarlo como obturador remoto para la cámara de nuestro smartphone y como controlador del reproductor de música.

Eso es lo que han estado haciendo muchos smartwatches hasta hace escasos días, sí, pero la diferencia es que COGITO Watch lo lleva al nivel más básico: nada de pantallas ni de información, tan solo una serie de logotipos que se iluminan en la esfera del reloj cuando recibimos una notificación. En función de la notificación que sea, se iluminará uno u otro (correos, mensajes, llamadas… etc.).

Es decir, COGITO Watch pretende seguir siendo un reloj normal –aunque con algunas características que lo diferencien del resto de sus competidores–, y para ello lleva el concepto de smartwatch a su nivel más básico. De hecho, este COGITO Watch pasa desapercibido en todas las situaciones, algo que no me ha ocurrido con otros smartwatches como el LG G Watch con Android Wear, el cual es mucho menos invisible y resulta mucho más llamativo.

Entonces, ¿es más acertado el concepto de COGITO Watch? Por una parte sí y por otra no.

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Gracias a este back to basics, el COGITO Watch solventa muchos de los problemas que hemos encontrados en los smartwatches hasta ahora, como por ejemplo la invisibilidad de los mismos o la autonomía. El diseño es prácticamente el de un reloj estándar, sin pantallas ni detalles estéticos extravagantes, lo que hace que pase totalmente desapercibido entre la multitud. De la misma forma, la ausencia de una pantalla y de un hardware más potente colabora a una autonomía prácticamente infinita. Y es que, a diferencia de otros relojes inteligentes, el COGITO Watch no necesita ser recargado con frecuencia. De hecho funciona con una pila como la que podemos encontrar en cualquier otro reloj.

En cambio, el COGITO Watch falla precisamente en lo que se supone que un smartwatch debe aportar: características que nos faciliten nuestro día a día. Ser espejo de notificaciones es útil, sí, pero no es suficiente para justificar la compra de un smartwatch. Debe ir más allá, intentando reemplazar nuestro smartphone cuando sea posible, el cual debe ir quedando poco a poco en un segundo lugar conforme vayan llegando los wearables.

En resumen, COGITO Watch me ha parecido un concepto realmente interesante de smartwatch, pero, como la gran mayoría de wearables que hemos visto hasta ahora, no deja de ser un experimento. Parece que tendremos que seguir esperando para poder ver un smartwatch que reúna todos los requisitos necesarios para el éxito y, por lo tanto, fije el camino que deberán seguir el resto.