Hay tecnologías que han cambiado el modo en que nos comunicamos con personas en otras partes del mundo, tecnologías que han cambiado el modo en que nos movemos por el mundo, e incluso las hay que cambian el modo en que somos capaces de ver hasta los detalles más pequeños de nuestro mundo. Si hay algo que se nos ha dado bien a los humanos en los los últimos siglos es cambiar radicalmente el modo en que hacemos las cosas, y quizás de las cosas que más hemos cambiado en los últimos años es el modo en que nos entretenemos.

En la actualidad no importa si estamos hablando de un gran evento deportivo, de disfrutar de un concierto de nuestro artista favorito, del último estreno de Hollywood, o de una gran producción del mundo de los videojuegos. Todos los grandes eventos que tienen algo que ver con entretenimiento tienen una cosa en común: espectáculos de luces que dejarían atónitos a nuestros antepasados de hace algunos siglos.

Desde que la humanidad ha logrado dominar la energía eléctrica ha puesto todo su esmero en probar que cuando se trata de luz ya no dependemos del todo de las estrellas, y que podemos crear espectáculos casi tan maravillosos como los creados por la naturaleza. Pero no llegamos aquí de la noche a la mañana, para lograr las grandes pantallas que adornan los conciertos de artistas pop y los tableros del Super Bowl ha hecho falta una peculiar tecnología que de manera individual pasa fácilmente de ser percibida, pero que como parte de un mosaico se hace el protagonista: el LED.

¿Qué son los LED y cómo llegaron hasta aquí?

Tecnologías que cambiaron el mundo: los LEDs

En la actualidad los LEDs están en todas partes, por lo que son pocos los que los desconocen. Prácticamente todas las pantallas modernas usan LEDs, ya sea para retroiluminación en el caso de las pantallas LCD, o como mosaico de subpixeles en las pantallas OLED. También están en bombillas, relojes, linternas, y en casi cualquier objeto electrónico que tenga una luz.

Es por eso por lo que no creemos que los LEDs necesitan presentación, pero quizás quieras saber cómo le hacen para funcionar. A diferencia de las bombillas incandescentes normales que aprovechan la resistencia que un filamento ofrece a una carga para liberar energía en forma de luz, los LED usan un tipo de material muy específico que es capaz de liberar fotones al ser estimulado por la electricidad.

Para lograr así se requiere materiales semiconductores, muy similares a los que conforman los circuitos integrados, y bastante más costosos que los filamentos de tungsteno que forman las bombillas tradicionales, es por eso que pese a ser una tecnologías más eficiente los LEDs siguen sin saturar el mercado.

Una tecnología que ha cambiado el mundo y tiene potencial para salvarlo

Tecnologías que cambiaron el mundo: los LEDs

Aunque las luces LED hacen que los grandes espectáculos sean mucho más entretenidos o hacen que ver una pantalla sea toda una delicia para la vista, tienen una aplicación que podría salvar el mundo. Y es que las bombillas LED además de ser mucho más complejas en su arquitectura que las bombillas incandescentes, también son más eficientes en el modo en que aprovechan la energía eléctrica.

Las bombillas LED también tienen otro gran punto a favor, y es que sus ciclos de vida pueden ser de hasta 10 años, una cantidad de tiempo realmente increíble si se les compara con bombillas tradicionales. En resumen, no solo se requiere de mucho menos material para tener una bombilla funcionando por años, sino que a gran escala la reducción de consumo energético y energía proveniente de combustibles fósiles sería abismal.

En resumen, los LED no solo han cambiado el modo en que nos entretenemos, sino que también están ayudando a hacer un uso mucho más eficiente de nuestros recursos globales, por lo que con algo de suerte será una tecnología que termine por salvar el mundo, además de cambiarlo.