El pasado mes de julio planteábamos un par de preguntas aquí en Celularis. La primera era sobre si el momentum de Samsung estaba llegando a su fin, en base a sus resultados financieros del segundo trimestre fiscal, que fueron peor de lo esperado. La segunda pregunta era si LG estaba llamado a ser el sucesor de Samsung. El tiempo ha pasado, hemos visto y analizado todos los nuevos productos que han salido desde entonces y finalmente he llegado a la conclusión de que no, Samsung aún tiene mucho que decir en el ecosistema Android.

Aunque los otros destacaban más en ciertos aspectos, el S5 mantenía un mayor equilibrio en todos los puntos.Para poder explicarme, debemos retroceder a principios de este año, cuando vimos la presentación del Galaxy S5, el HTC One M8 y el Sony Xperia Z2. Yo mismo, al igual que muchos otros, quedaron prendados por el diseño metálico del M8, así como la elegancia del Z2, mientras que el S5 buscaba una mayor funcionalidad sacrificando un aspecto que para ellos no les importa en exceso: el diseño. Samsung era acusada de que solamente sometía a una mejora de sus smartphones, sin buscar una revolución en diseño.

Y esto es cierto, no nos engañemos: estéticamente, Samsung debe mejorar muchísimo aún. Sin embargo, hablando con mis compañeros de Celularis, los tres acabamos coincidiendo con la misma respuesta ante la pregunta de cuál de estos tres smartphones con Android acabaríamos comprando: el Galaxy S5. Pueden acusar el factor X, o simplemente porque veíamos que el Galaxy S5 era el que mejor equilibro poseía en todos los aspectos: buena cámara, buena autonomía, muy buena pantalla y un diseño que, sin ser tan bonito como el resto, no excesivamente feo.

LG G3 20

Obviamente, nuestra opinión no dejaba de ser una gota de agua en el océano, y los resultados financieros fueron el castigo para Samsung, como hemos visto ahí arriba. Mientras el momento de LG para presentar su nuevo flagship se acercaba y, tras sus buenos resultados financieros en el primer trimestre de 2014, gracias principalmente a la buena recepción que tuvo el LG G2 y el Nexus 5, dos de los mejores smartphones Android del 2013, todo parecía preveer que la llegada del LG G3 iba a ser un éxito rotundo en ventas y críticas para el público.

El propio hype que generó LG con su buen trabajo fue finalmente un lastre para el G3.El LG G3 llegó y los resultados no fueron lo esperado. No nos confundamos: el LG G3 es un fantástico terminal, y una prueba física de la mejoría que ha conseguido LG en estos últimos 18 meses. Pero el utilizar una pantalla 2K en un hardware no preparado al 100% para poder manejarla correctamente fue algo que acabó lastrando la impresión final que dejaba lo nuevo de LG. Una lástima, porque la cámara, la autonomía y, sobre todo, ese diseño con botones traseros es espectacular y todo un acierto por LG.

En resumen, vimos que LG no estuvo a la alturas de las circunstancias y quizás aún no era el momento para reclamar el trono de líder en Android Y si no era LG, ¿entonces quién? Y fue cuando giramos nuestra atención hacía el tramo final de 2014, donde veríamos en IFA todas las novedades que vendrían para la campaña navideña de 2014, y en el terreno Android iban a destacar dos fabricantes: Samsung con la nueva iteración de su gama Note y Sony con su nuevo flagship, el Xperia Z3.

Ambos cumplieron con las expectativas, pero personalmente considero que el ganador fue Samsung con su Galaxy Note 4, el cual también se ha ganado a pulso el hecho de ser una gama propia dentro de Samsung, más allá de la gama Galaxy S. ¿La razón? La pantalla, que ha sido la culminación de dos grandes esfuerzos previos, tanto en el Galaxy S5 LTE-A como en la Galaxy Tab S. Tanto es así que la gente de DisplayMate la ha catalogado como la mejor que han visto hasta la fecha en un dispositivo móvil.

Samsung Galaxy Note 4 14

Obviamente, que Samsung siga siendo líder es extremadamente temporal y el fabricante surcoreano ha aprendido que no es que ellos estén haciendo las cosas peor, es que la competencia ha mejorado muchísimo, y un claro ejemplo el Xperia Z3, un smartphone que tiene una espectacular cámara y un diseño más curvado, lo cual es de agradecer que haya un cambio en la visión de Sony abogando a un mejor manejo. La guerra de los smartphones es una campaña de desgaste continua, y ni Samsung ni el resto de fabricantes han dicho aún su última palabra.