Pocos esperaban noticias sobre la gama iPod en el evento de hoy de Apple, y así ha sido, Tim Cook y compañía no los han mencionado. La noticia ha llegado después, el iPod Classic deja de comercializarse, poniendo punto y final a una de las grandes revoluciones de Apple en términos de UX: Clickwheel. La muerte del iPod Classic es la renovación de un ciclo, aquella simpática Clickwheel deja paso al Apple Watch, su pantalla táctil y su digital crown.

Si alguno de vosotros tuvo en algún momento un reproductor MP3 y un iPod frente a frente, sabe perfectamente de qué hablo. No había comparación en experiencia de usuario. El iPod Classic era el rey del almacenamiento, tenía una pantalla que en aquella época te ofrecía un plus tanto para la reproducción de música como para contenido multimedia, pero sobre todo, tenía la Clickwheel.

Esa ruedecita era lo que daba sentido al iPod, lo que permitía que pudiéramos navegar fácilmente por un catálogo de cientos de canciones sin problemas. Era el símbolo de Apple y su forma de hacer las cosas: inventar algo que nadie había pensado hasta ese momento, algo hacía la experiencia de usuario sobresaliente. El iPod nunca tuvo competencia, hasta que llegó el iPhone.

El iPod fue uno de los dispositivos que devolvieron la magia a Apple. Steve Jobs, Tony Fadell y Jony Ive fueron los artífices de aquella revolución allá por 2001, y hoy, solo con Ive en la compañía el Apple Watch recoge el testigo como el nuevo hermano pequeño de Apple.

Gracias iPod, nos hiciste disfrutar de la música y la tecnología.