Durante las últimas semanas han sido varias las filtraciones que hemos visto sobre el Moto X+1, pero todas parecían coincidir en que el hardware del mismo no sería top –aunque seguiría siendo de gama alta–. Más concretamente, la mayoría de filtraciones apuntaban a un SoC Qualcomm Snapdragon 800, 2 GB de RAM, cámara de 12 megapíxeles, 32 GB de almacenamiento y una pantalla 1080p de 5.2 pulgadas; un hardware potente, pero no al mismo nivel que el resto de flagships actuales.

No obstante, a pesar de que todas esas características técnicas filtradas parecían encajar en nuestros esquemas y que el grado de veracidad de las fuentes es bastante alto, la historia podría ser finalmente algo diferente. Y es que, según Geekbench (el conocido benchmark para gadgets electrónicos), este Moto X+1 podría ser algo más potente de lo que esperábamos, gracias, principalmente, a la inclusión de un SoC Qualcomm Snapdragon 801 con una CPU de cuatro núcleos a 2.5 GHz. Una buena experiencia de usuario, el objetivo principal de Motorola Este SoC Qualcomm Snapdragon 801, junto con el resto de especificaciones técnicas filtradas anteriormente, dejaría a este Moto X+1 a la par de los principales smartphones de la primera mitad de año (Samsung Galaxy S5, HTC One (M8) y demás), a diferencia de lo que vimos el pasado año con el Motorola Moto X, que quedó ligeramente descolgado en lo que a características técnicas se refiere. Eso sí, teniendo en cuenta que el Snapdragon 805 está a la vuelta de la esquina (y que muchos smartphones de la segunda mitad de año lo montarán), la apuesta de Motorola por el Snapdragon 801 sigue pareciendo algo conservadora.

Por suerte, Motorola ha demostrado con sus últimos dispositivos que es capaz de cerrar ese gap de especificaciones con una excelente optimización del software. Lo vimos con el Moto X, Moto G y, sobre todo, con el Moto E, un dispositivo que era capaz de ejecutar algunas tareas incluso más rápido que el Samsung Galaxy S5, a pesar de tener un hardware considerablemente inferior. Y es que, como ya hemos dicho en muchas ocasiones, en Motorola lo que importa es la experiencia de usuario final, independientemente del hardware interno, por lo que la no inclusión de un Snapdragon 805 no debería preocuparnos en exceso. Eso sí, teniendo en cuenta la inclusión de un SoC «inferior», espero que Motorola mantenga el precio del Moto X+1 por debajo del de sus rivales, algo que no ocurrió con el Moto X y que es clave para que este terminal tenga finalmente éxito.