Pocas tecnologías han tenido tanta repercusión en nuestras vidas como los circuitos integrados en semiconductores a los que todos conocemos como microchips, o simplemente chips. Se trata de una tecnología tan compleja y que ha cambiado tan radicalmente nuestras vidas, que no son pocos los que piensan que se trata del producto del intercambio de conocimientos con especies alienígenas que llegaron a nuestro planeta a mediados del siglo pasado.

La verdad es que es casi mágico el modo en que pequeñas piezas de cerámica de unos cuantos centímetros pueden realizar labores tan sorprendentemente complejas, por lo que no podemos juzgar a quienes no acaban de convencerse de que se trata de una invención humana.

Pero, aunque las palabras chip y microchip son tan usadas desde hace ya un par de décadas, y todo el mundo tiene una buena imagen de cómo lucen y más o menos para qué sirven, pocos conocen realmente cuales son los principios de su funcionamiento y cómo es que no se trata de arte de magia.

Vamos a dar un buen repaso a la tecnología que es piedra angular de todas las tecnologías actuales: el microchip.

Un poco de historia

Tecnologías que cambiaron el mundo: el microchip

Las primeras patentes relacionadas con el uso de tecnologías similares a circuitos integrados se remontan a 1949 cuando un ingeniero alemán, Werner Jacobi, presentó la suya para un dispositivo de amplificación de semiconductores. Sin embargo, sería el británico Geoffrey Dummer quien conceptualizaría el circuito integrado en los años siguientes.

De cualquier modo, el primer circuito integrado al uso no llegaría hasta el 12 de septiembre de 1958, cuando Jack Kilby logró hacer funcionar una placa semiconductores con seis transistores en los laboratorios de Texas Instruments, lo que le valió para recibir el Premio Nobel de Física en 2000.

Pocos meses después uno de los trabajadores de Texas Instruments logró perfeccionar su propio circuito integrado, haciéndolo mucho más eficiente, mejorando la interconexión entre sus transistores y en general perfeccionándolo sensiblemente. Se trataba de Robert Noyce, hombre que en poco tiempo se convertiría en uno de los fundadores de Intel, marca que no necesita presentación en el mundo de los semiconductores, microchips y tecnología en general.

Pero ¿por qué son tan importantes los microchips?

Tecnologías que cambiaron el mundo: el microchip

Aunque se han vuelto tan cotidianos que han dejado de parecernos las extraordinarias maravillas tecnológicas que solían ser, los microchips son fundamentales en nuestra vida de maneras que no podemos siquiera imaginar.

Hasta la introducción de estos pequeños semiconductores que en la actualidad pueden albergar millones y millones de transistores, hacía falta la inclusión de transistores independientes cuando se requería la realización de un circuito eléctrico, lo que además de ser poco eficiente en términos de consumo eléctrico, se traduce en que se requiere mucho espacio para juntar unos pocos transistores.

Con la llegada de los microchips ahora podíamos tener millones de transistores en la palma de nuestras manos. No solo eso, como bien enuncia Ley de Moore, en un espacio de tiempo de entre 18 y 24 meses logramos duplicar el numero de transistores que se pueden albergar en un circuito integrado de las mismas dimensiones. Es así como pasamos de 29.000 transistores con el Intel 8086 a 42 millones con el Pentium 4, y a 1600 millones por núcleo en los nuevos i7 Haswell (de 4 a 7 núcleos).

La piedra angular del resto de tecnologías modernas

Tecnologías que cambiaron el mundo: el microchip

Pero más allá de lo complejos que pueden ser, lo que los hace extraordinarios y fundamentales para nuestras vidas es precisamente que se han colado en prácticamente todos los aspectos de estas.

En la actualidad hay microchips en prácticamente todo, permiten el funcionamiento de nuestros sistemas de comunicación, automóviles, electrodomésticos. Se han hecho tan importantes que difícilmente encontraremos aparatos que funcionen con electricidad que no los empleen.

Y es que la extraordinaria flexibilidad y capacidad de tener tantos transistores en tan poco espacio ha permitido a todo tipo de fabricantes y desarrolladores crear tecnologías y gadgets asombrosos que hacen mucho más sencilla la vida, además de también de reducir costos de manera significativa.

Los microchips son la tecnología que permite que el resto de las tecnologías funcionen, y es por es que probablemente se trata de una de las invenciones (o descubrimientos) más importantes de la humanidad.