Argentina es un sitio reconocido por su labor en la industria de manufactura y ensamble para electrónicos y dispositivos móviles. Más allá de la controversia por su grado real de involucramiento en la región de Tierra del Fuego y el constante flujo de contratos para algunas firmas populares, sin duda, el sector nacional cuenta con la infraestructura necesaria para producir algunos componentes básicos para el mercado, es por ello que ahora la Cámara Argentina de Industrias Electrónicas y Electromecánicas (CADIEEL), anuncia su plan de sustituir las importaciones en el ramo, para que los fabricantes locales de cargadores y baterías sean los que ahora se encarguen de abastecer la demanda local de estos accesorios para smartphones, tablets y computadoras.

Fijando metas concretas de uno a tres años para cada línea de la industria, la CADIEEL ha invertido ya más de 40 millones de pesos en este proyecto, que, de acuerdo con sus proyecciones creará cerca de 400 empleos. Según indica Jorge Luis Cavanna, presidente de este organismo, se tiene planeado hacer una inversión adicional por 140 millones de pesos, una vez que termine la primera fase:

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El objetivo es reemplazar el 100% de los cargadores importados, y encarar un desarrollo progresivo de las baterías en el país para alcanzar la meta en tres años.

Siguiendo un poco la dinámica que ya han aplicado con otros proyectos dentro de esta industria, parte de los componentes de los cargadores y baterías serán facilitados por proveedores en China, mientras que el proceso final de homologación y ensamblado final se realizará en la Argentina. Este país cuenta con una de las reservas de Litio más ricas del mundo, es por ello que este movimiento de ensamblar sus propias baterías resulta sensato, estratégico y natural, de manera que el gobierno argentino apunta así a generar una industria que pueda generar estos productos de manera local para eventualmente llevarlos a otros territorios del planeta.