El otro día hablamos de una tecnología que para la mayoría de nosotros es imprescindible. Los smartphones nos permiten mantenernos conectados con la gente que queremos, enterarnos de lo que está sucediendo en todos los rincones del mundo como nunca antes, y hasta podemos entretenernos en nuestros ratos libres disfrutando videojuegos.

En definitiva, al igual que el Internet los smartphones son parte fundamental de la vida en las últimas generaciones, pero si le preguntamos a nuestros padres y abuelos cuál ha sido la tecnología más importante de la historia, seguramente no se lo pensarán demasiado y llegarán al consenso de que solo hay una tecnología por sobre todas las demás: la televisión.

Para muchos de nosotros la televisión solo sirve para ver uno o dos shows que por casualidad se transmiten en el momento justo y verlos en vivo es ligeramente más sencillo que descargarlos como el resto de programas televisivos a los que estamos habituados. Para muchos otros, la televisión en la actualidad solo sirve para hacer algo de ruido en la habitación mientras se navega por Internet, pero las cosas no siempre fueron de ese modo.

Primeros años

Tecnologías que cambiaron el mundo: Televisión
Se considera que el primer televisor fue presentado por John Logie Baird en 1926

No sería hasta 1930 que los primeros televisores comerciales se pondrían a la venta

Aunque los primeros televisores no podían siquiera mostrar imágenes a todo color, el poder ver personas que estaban a kilómetros de distancia era una ventaja tremenda sobre la imperante radio de aquella época. Es por tanto que el único problema que el nuevo sistema tuvo para hacerse con la hegemonía era los altos costos de los primeros equipos.

Como fuera, tal como sucede en nuestros días la tecnología pronto comenzó a hacerse más asequible, con lo que en poco tiempo la mayoría de los hogares tenía un televisor en casa, y con el paso de las décadas pasaron a convertirse en dos o tres. Eventualmente los televisores se volvieron mucho más eficientes en su funcionamiento, y es que los primeros no podían siquiera durar mucho tiempo antes de descomponerse.

El primer sistema de comunicación global para las masas

Tecnologías que cambiaron el mundo: Televisión
El Telstar 1 fue el primer satélite de telecomunicaciones con fines comerciales.

Aunque en la actualidad saber qué está ocurriendo al otro lado del océano es tan sencillo como consultar una de las webs de nuestra red de medios favorita o echar un ojo a nuestro TL de Twitter, durante la primera mitad del siglo pasado era una labor colosal que no estaba al alcance de la mayoría de personas.

Sería la televisión la que se encargaría de cambiar las cosas. El primer paso que dimos en dirección de las telecomunicaciones al alcance de todos fue una señal de televisión transmitida desde el Telstar 1, el primer satélite de telecomunicaciones comercial.

Lo demás es historia, gracias a la llegada de las transmisiones por satélite, pronto el mundo se llenó de operadores de televisión por cable que permitían sintonizar canales de todas partes del mundo ampliando por mucho las capacidades de entretenimiento de los televisores en casa. En los últimos años la televisión inteligente se ha encargado de acortar distancias entre Internet y televisión Gracias a los noticieros de televisión, personas comunes pudieron estar atentas a lo que sucedía en todo el mundo. Pero tanto como un beneficio, pronto los medios de comunicación televisivos demostrar tener el mismo lado oscuro que otros medios tradicionales como la radio y la prensa escrita.

Más allá de tratarse de un medio unidireccional, quizás el principal problema con la televisión es que no hace falta prácticamente ningún nivel educativo para consumir sus contenidos, lo que la convierte en el caldo de cultivo perfecto para manipular la opinión de aquellos observadores menos objetivos.

Así, el primer sistema de comunicación global de bajo costo también ha probado ser uno de los medios de comunicación más viciados y que probablemente más impacto negativo han tenido sobre la opinión pública.

El modo en que la televisión ha evolucionado y la inmensa influencia que ha tenido sobre la humanidad nos ayuda a comprender y valorar mucho más el Internet, un medio de masas sensiblemente más flexible y en el que la democracia de opinión ha demostrado ser lo suficientemente valiosa como para terminar de imponerse como la tecnología definitiva sobre las generaciones modernas, en detrimento de lo logrado durante décadas de evolución de la televisión.