Es usual ver en los televisores de alta definición más recientes, la denominación 120Hz o 240Hz. Hz es el simbolo de la palabra Hertz, la unidad de medida de frecuencia en el Sistema Internacional de Unidades. En español, se le denomina “Hercio”, por simplicidad usaremos su símbolo: Hz.

Los Hz. permiten describir cuántas veces sucede un evento, durante un segundo. Por ejemplo: una persona promedio suele tener 70 latidos de corazón por minuto, lo que es poco más de un Hz. (1,1667 si queremos ser precisos) en contraste, el corazón de un feto tiene una frecuencia de practicamente el doble, entre 2 y 2,667 Hz.).

Teniendo claro que es un Hz. veamos qué tiene que ver con nuestros televisores.

Desde la era de los rayos catódicos

La masificación de la televisión a comienzos del siglo XX tuvo dos tendencias de parte de los fabricantes, básicamente separados por el Atlántico y por la frecuencia a la cual se transporta la electricidad en cada parte del mundo.

En prácticamente todo el continente Americano, la energía eléctrica se lleva desde las plantas eléctricas hasta el hogar con una onda a 60 Hz. En el resto del mundo, se usa la frecuencia de 50 Hz.

Tasa de refresco
Influenciado por este parámetro técnico, se crearon los dos estándares más comunes para generar y transmitir señales de televisión: PAL con 625 líneas a 50 Hz (576i) y NTSC con 525 líneas a 60 Hz (480i).

En palabras simples, un televisor analógico en Europa, dibuja 625 líneas en la pantalla 50 veces por segundo. En América: 525 líneas, 60 veces por segundo. Así se logra engañar a nuestros ojos y hacernos pensar que hay cosas moviéndose frente a nosotros.

La tasa de refresco de nuestros televisores HDTV comunes es 60Hz, como herencia del sistema analógo. Sin embargo, dependiendo de la fuente del contenido, los videos que vemos se reproducen a 24 o 30 cuadros por segundo.

Un fenómeno habitual cuando vemos contenido en televisores digitales, es el efecto “telenovela” donde las películas se ven como si fuesen grabaciones de series de televisión. Esto es producto de la interpolación de imágenes para compensar los cuadros faltantes entre la frecuencia del video y la frecuencia del televisor.

Hertz, el nuevo argumento de venta

Para disminuir este efecto, los fabricantes de televisores digitales, han desarrollados aparatos con tasas de refresco de 120Hz y 240Hz. Este aumento de frecuencia y procesadores con alto poder de cómputo, logran generar los cuadros intermedios faltantes a mayor velocidad y compensan de manera más efectiva la falta de cuadros proveniente de la fuente del contenido.

¿Por qué gastar más dinero, si se ve igual?

240Hz
240Hz
Hay muchas personas para las cuales no cambia la percepción, todos tenemos distintos niveles de sensibilidad en nuestros ojos y cerebro para la frecuencia de las pantallas. Por ejemplo: en la Universidad trabajé con un colega que una determinada frecuencia en su monitor por tiempo prolongado, le podía dar ganas de vomitar.

La mejor forma de saber si vale la pena invertir dinero en un televisor con más Hercios, es probarlo en la tienda con los patrones de uso típicos que pueda tener cada uno. En particular donde más se nota la diferencia es con videojuegos de octava generación (Xbox One, PS4), películas de acción y transmisiones deportivas.