Esta semana saltó la noticia: Amazon inventó lo que muchos de nosotros estábamos pensando, una tarifa plana para leer libros electrónicos en Kindle. Como si de un Netflix o Spotify se tratase, Kindle Unlimited nos permite acceder a todos los libros electrónicos que queramos con un pago mensual. Muchos vaticinan un auténtico éxito de este modelo de negocio pero muchos otros piensan que será otro fracaso del gigante de la venta online. Nosotros nos preguntamos: ¿debería apostar por un modelo de tarifa plana de iBooks, con acceso en streaming a libros electrónicos? Los pros y los contras de esta hipotética decisión.

A favor: un modelo de moda

El streaming está de moda. Pero no se trata única y exclusivamente de una moda al uso, y es que está apoyada de servicios que han conseguido una ingente cantidad de usuarios y miles de millones de dólares. Hablo de servicios como Spotify, Netflix o la propia iTunes Radio; Millones de usuarios prefieren este modelo frente a la compra tradicional que ofrecen diferente tipo de material audiovisual (películas, series, música) en formato suscripción: pagar una cantidad mensual a cambio de acceder a todo el contenido posible. ¿El único límite? nuestro propio tiempo.

Una tarifa plana para iBooks seguiría la misma base que Kindle Unlimited, ofreciendo todo el catálogo (o al menos una parte importante del mismo) de forma continua por sólo 9,99€. Evidentemente los catálogos de Amazon y Apple son extremadamente diferentes en cuanto al número, pero este tipo de ofertas tienen un éxito arrollador y más que seguro que gran parte de los lectores en iPad o iPad mini se adentrarían sin titubear a pagar la suscripción. Ávidos lectores que están más que hartos de libros electrónicos al mismo precio que los que podemos encontrar en las librerías, careciendo de total sentido. Y es que, si la mayor parte de los libros cuestan 10€ o más en iBooks, ¿por que no pagar menos por acceder a todos?

En contra: no es lo mismo leer que ver o escuchar

Ante esa pregunta sólo encontramos una respuesta, que ya he mencionado: nuestro tiempo. Los hábitos de lectura son diversos, pues encontramos a gente que tan sólo lee en el metro o el baño, personas que leen varios libros al mismo tiempo (algo que requiere un don especial…) o tan sólo leen en ciertas épocas del año. Puede que nunca lleguemos a recuperar la inversión de la suscripción Entonces carece sentido de pagar por acceder a una catálogo prácticamente sin fin si tan sólo vamos a leer un libro o menos al mes.

Leer un libro requiere un mayor esfuerzo que escuchar música en Spotify o ver una serie en Netflix. En estos dos casos, la suscripción mensual posee mucho sentido pues consumiremos contenido por un valor superior al que nos costaría comprándolo uno a uno. Pero leer un libro consume más tiempo y quizás nunca lleguemos a un equilibrio entre la tarifa plana de iBooks y la compra individual.

Sea como fuere, lo más seguro es que en Apple ya hayan investigado y divagado hasta la saciedad sobre este modelo de tarifa plana. Aunque antes de llegar al mundo de iBooks, puede que Apple replique el modelo Netflix con su catálogo audiovisual o refuerce su estrategia con iTunes Radio que aún no ha conseguido despegar.