Una semana más seguimos con nuestro repaso de OS X Yosemite, el SO de escritorio de Apple que ha llegado para cambiarlo todo. Muchos los sabíamos, a raíz del paso intermedio de Mavericks, que la siguiente versión de OS X apostaría de lleno por el minimalismo. Pero sinceramente, nadie podía esperar el cambio radical que ha supuesto OS X Yosemite incluyendo la eliminación completa del skeumorfismo, inclusión de una unión más firme entre OS X-iOS y hasta la eliminación tanto de iPhoto como de Aperture que conocimos hace pocos días. Pero en este caso vamos a centrarnos en Safari, el navegador por excelencia de Apple. Muchas cosas han cambiado y mejorado con esta última versión del navegador y te las descubrimos en OS X Yosemite al detalle.

Safari OS X Yosemite

Delgado, bonito y rápido

Safari en OS X Yosemite ha sufrido un auténtico lifting total. Apple ha puesto en forma a su navegador para hacerlo rápido, ligero y extremadamente bonito; acorde con las líneas generales del diseño de OS X Yosemite. Sólo hay que acudir a los datos de la propia compañía de Cupertino para ver cómo Safari superaría x2 la velocidad de Chrome y en x1/6 la del zorro de fuego de Firefox. Apple lo tiene claro: menos es más (y Safari lo demuestra) Evidentemente no hemos podido realizar estas pruebas en la beta de OS X Yosemite ya que al tratarse de una versión para desarrolladores, carecería de veracidad frente a versiones finales del resto de navegadores de la competencia.

Dejando a un lado los datos de velocidad y centrándonos en nuestra propia experiencia, notaremos como Safari en OS X Yosemite es mucho más sencillo que las versiones actuales. Transparencias (muchas transparencias), colores planos y pocos botones. ¿Afecta esto a la navegabilidad? Sí, pero de forma positiva. Más espacio útil para aprovechar en la pantalla y así ver las webs en todo su esplendor. Además siempre podremos incluir más botones en la parte superior dependiendo de nuestras necesidades. La barra de herramientas simplificada al principio tomará a los usuarios por sorpresa pero después de algunas semanas trabajando con ella se hace imprescindible.

Safari OS X Yosemite

Hay que destacar la nueva vista previa de pestañas. Por fin Apple se atreve a darle un enfoque mucho más animado y visual a Safari. A partir de ahora con un solo pellizco inverso estemos en la web que estemos, podremos ver en un sólo golpe de vista todas las páginas abiertas que tengamos. Además Safari agrupará las que correspondan a la misma URL en un mismo lugar y también accederemos a las pestañas abiertas en otros dispositivos mediante iCloud.

Social e inteligente

Safari se hace no sólo más bonito, sino también social. Además de las notificaciones ya existentes desde OS X Mavericks, en Safari también podremos configurar nuestras cuentas en redes sociales para ver las últimas actualizaciones (siempre que incluyan un enlace a un sitio web) y también suscripciones RSS de diferentes blogs. Apple simplifica y potencia el cuadro de búsquedas de Safari en OS X Una forma que, aunque no sustituye a un cliente de Twitter ni a un lector de RSS pero si que sirven para poder acceder a ellas de forma simple y rápida.

Las búsquedas también han mejorado (¿y qué no ha mejorado con OS X Yosemite?). En primer lugar, permitiendo configurar entre varios navegadores diferentes con qué motor se realizarán las búsquedas de la barra de herramientas entre los que se encuentran buscadores que no dejan rastro. Similar a Spotlight, Safari también buscará de forma automática en Wikipedia dándonos una pequeña previsualización e incluso será el nuevo cuadro de búsquedas para buscar palabras dentro de una web. Mismas características en un entorno más simplificado.

Safari OS X Yosemite

Como veis, OS X Yosemite nos trae a un Safari renovado, con unos adjetivos que resumen su personalidad y apariencia: delgado, bonito, rápido, social e inteligente. Pero tiene muchos más. Evidentemente diré lo mismo que al finalizar cada post de este tipo, «las betas, betas son» y por ello hay que tomarlas con pinzas ya que el resultado final puede variar en exceso con lo que vemos ahora.