OS X Yosemite ya está con nosotros. Os hemos hablado de su presentación oficial al mundo, cómo instalarlo, cuáles serán los dispositivos Mac compatibles y hasta de los secretos más escondidos dentro de sus líneas de código, que dejan entrever nuevos iMac con pantalla Retina. Ahora es el momento de descubrir cada pequeño detalle de las nuevas características de OS X Yosemite. Empezaremos por el objeto de todos los comentarios por parte de usuarios, analistas, desarrolladores y hasta de la competencia: el diseño minimalista.

OS X Yosemite en los pequeños detalles

Cuando Craig Federighi oficializó OS X Yosemite, todos esperábamos que la delgada línea que marcó Mavericks, su antecesor, se rompería mostrándonos un sistema operativo para Mac completamente minimalista. Y nadie se equivocó. A grandes rasgos, Apple nos presenta un OS X completamente renovado pero que guarda en líneas generales, la esencia de las 10 versiones anteriores. Dock, barra de menús, Finder, Safari; una herencia que Apple ha recogido, quedándose únicamente con lo mejor y desechando opciones que no eran del todo buenas o mejorándolas.

OS X Yosemite

Pero centrándonos en la cuestión principal del post, el diseño, no hay que quedarse con los grandes cambios visuales en conjunto. OS X Yosemite se conoce en las distancias cortas. Como cuando tomas un café con un amigo, descubres que es completamente diferente a cómo es cuando estáis en grupo. OS X Yosemite se descubre en las distancias cortas, trabajando día a día con él La intimidad, la relación interacción directa entre el usuario y Yosemite muestra los cambios que Apple ha realizado en su SO predilecto. Algo más que un lifting, ya que los cambios superan la barrera de los visual, mostrándonos una nueva forma de trabajar con OS X.

Comencemos por las texturas. ¿Hay rastro del skeumorfismo por alguna parte? Pues al menos, en la primera beta de OS X Yosemite, es imposible encontrarlo. Y mira que lo hemos intentado, pero Apple ha decidido cortar por los sano rediseñando por completo todos los menús y aplicaciones del sistema. Estas han sido llevadas a la mínima expresión, a través de la utilización de fondos planos y con transparencias. Este último detalle es muy importante, pues se trata de una constante que recorre la columna vertebral de Yosemite. Transparencias por todas partes: ventanas, barra de menús, opciones desplegables, notificaciones y mucho más. El propio Craig Federighi lo destacó en la presentación oficial. Hasta el icono de la papelera de reciclaje ha cambiado de apariencia.

OS X Yosemite

No es el único icono que ha sido modificado en OS X Yosemite, y es en este punto donde más crítico soy con el nuevo sistema operativo de Apple. Un cambio tan radical sólo puede producir dos reacciones en los usuarios: amor o rechazo. Es algo extremista, no hay un término medio. En mi caso, es el del más puro rechazo. Al igual que con la evolución iOS 6 a iOS 7, Yosemite introduce el minimalismo en los iconos, modificándolos por completo y tan sólo dejándonos la esencia de los mismos, aunque algunos cambian de forma integral. Finder es uno de los más graciosos, con su amplia sonrisa y nueva cara; vista previa elimina por fin al característico icono y otros como Agenda, Calendario, Mail, Notas, Mapas o Recordatorios se ladean hacia la izquierda de forma incomprensible, rompiendo la estética del resto. Aunque en el día a día el cambio más significativo será el de las carpetas. Juzgad por vosotros mismos, el antes y el después.

OS X Yosemite

En el caso de iCloud Drive, la nueva pestaña que se encuentra en la barra lateral de Finder y que aún no está disponible en esta primera beta de OS X Yosemite, las carpetas incluirán el icono de la aplicación en cuestión. Algo que puede generar que el diseño minimalista de OS X se rompa por completo. ¿Permitirá Apple eliminar el icono de las mismas y sustituirlo por una carpeta normal?

Limpieza y orden

Los cambios en la interfaz no se limitan única y exclusivamente a darle un toque minimalista a todo, quitando texturas y sustituyéndolas por transparencias. Apple ha puesto en orden su interfaz, limpiando lo que no era necesario y cambiando la situación de muchas cosas. La primera reacción que tendrás cuando utilices OS X Yosemite será la de cualquier persona que se acerca a su escritorio de trabajo y ve cómo alguien lo ha limpiado. «¿Por qué está esto aquí? Bueno, lo cierto es que es mejor que como estaba antes…».

OS X Yosemite

Por ejemplo, los tres iconos superiores que encontramos sobre todas las ventanas que sirven (o mejor dicho, servían) para cerrarla, minimizarla y ampliarla han cambiado. A partir de ahora, además de seguir la estela minimalista de todo el sistema quitando las sombras y biseles, la función de uno de ellos cambia sirviendo para abrir una aplicación a pantalla completa. Puede parecer algo anecdótico pero simplifica muy bien el objetivo de la compañía con el sistema operativo. Carecía de sentido y estética que dos flechas situadas al extremo opuesto donde se gestiona el tamaño de una ventana fueran las encargadas de abrirla en pantalla completa. Muchas características cambian de lugar, pero son cambios lógicos.

La barra de menús es otra buena demostración de cuál es el objetivo de Apple con Yosemite. Apple ha simplificado la gestión de la misma, haciendo que aquellas opciones que no se utilizaban o carecían de sentido que se ubicaran allí se oculten. Al igual que pasa con Windows, cuando una aplicación haga uso de X característica como la ubicación o Bluetooth, aparecerá el icono correspondiente que se ocultará una vez acabe la acción. Así tendremos sólo lo que necesitamos en el momento justo y no de forma persistente.

OS X Yosemite

No hace falta decir que las betas no corresponden a la visión final de cómo será el producto, aunque está claro que cosas tan cruciales como el diseño de OS X Yosemite no se alterarán sustancialmente. Evidentemente la opinión de un usuario sobre el diseño del SO es subjetiva; cada uno de vosotros es quien tiene que juzgarlo. ¿Es OS X Yosemite lo que estoy buscando? Sea o no lo que quieres utilizar en tu Mac, lo cierto es que Apple ha hecho un trabajo espléndido con Yosemite, demostrándonos que en el mundo del diseño hay que cuidar hasta el último detalle para que todo salga bien.