La andadura de Motorola con Android comenzó en 2009 con el Dext, un terminal con teclado deslizante, Android 1.5 Cupcake y 256 MB de RAM. Mucho ha llovido desde entonces para Motorola, pasando por terminales como el mítico Droid original, el primer terminal que partió con Android 2.0, o el Motorola Flipout, el cual sin duda fue un símbolo de lo mal que estaba Motorola en la era post-iPhone. La compañía de origen estadounidense no había sabido coger el ritmo de los smartphones y eso le costó casi su desaparición.

Aunque Motorola fue A Google Company, Google nunca se involucró directamente.De hecho, en 2011 Motorola dividió sus negocios en dos empresas independientes: Motorola Mobility y Motorola Solutions. Y en ese mismo año Google compró Motorola Mobility, con el fin primario de hacerse con sus patentes de dispositivos móviles. Pero también estaba la esperanza de que Google desarrollara terminales Motorola, conocidos por su calidad de hardware, con la visión de Google para Android, una especie de terminales Nexus, pero con Google controlando todo el proceso.

Y esta incógnita se despejó tras la presentación del Moto X en agosto de 2013, en la que Google lo dejó bien claro: Google no estaba colaborando de forma directa con Motorola para hacer smartphones, solo con su guía y consejo. Sin embargo, tras ver el Moto X recordamos los viejos tiempos del Razr V3, o del Motorola L6 y Motorola demostró que podía seguir haciendo las cosas bien, con una fluidez sobresaliente sin utilizar un hardware rompedor.

Moto G

Esto lo demostró aún más con el Moto G, el cual fue un golpe en la mercado: un smartphone de 200$ que funcionaba más fluidamente que aquellos de más de 500$ y que ha acabado convirtiéndose en el terminal más vendido de la historia de Motorola, todo ello sin tener unas especificaciones tope de gama. Pero el Moto G solo cubría la gama media, y Motorola necesitaba cubrir otro la gama baja, un espectro que los fabricantes Android han desperdiciado durante años. ¿Su respuesta? El Moto E, el cual a un precio de 120$, recorta su hardware ligeramente con respecto al Moto G para seguir ofreciendo la misma experiencia fluida que vimos en su hermano mayor.

En eso está basando Motorola su estrategia: la experiencia de usuario. Ofrece lo que el usuario necesita, sin demasiadas florituras en el software ni excentricidades, solo fluidez y buena respuesta. Motorola ha seguido también los pasos de Nokia, también en su momento moribunda, y la cual está ahora reconquistando su parte en el mercado gracias de la gama media y baja, con ejemplos tan excelentes como el Lumia 520 o el Lumia 630. Y una vez dicho esto, llegamos a la pregunta en la que baso mi artículo.

¿Cuál es el siguiente paso para Motorola?

El paso que necesita dar Motorola es aquel que ya ha dado Nokia, un smartphone de gama alta con unas especificaciones dignas de su nombre. Motorola necesita su Lumia 1520 o su Lumia 930 particular. Además, les recuerdo que Motorola es ahora propiedad de Lenovo, por lo que se pueden imaginar cómo sería un Motorola de gama alta, a precio de Xiaomi Red Rice, con un software prácticamente limpio, y por debajo de la barrera psicológica del precio de los 600$, como ha hecho ya el LG G3. Un auténtica maravilla.

Nokia Lumia 930 2

También debe tener en cuenta Motorola el tema de la publicidad: el Moto X, a pesar de ofrecer una buena experiencia de usuario, era casi igual de caro que el resto de gamas de alta de por aquel entonces teniendo un hardware inferior, cosa que repercutió en sus ventas, vendiendo solo 500000 unidades en un trimestre. Los usuarios buscan lo mejor de lo mejor a simple vista, y en papel, el Moto X salía perdiendo claramente.

A geeks y early adopters ya los ha convencido, ahora sólo quedan los demás.Quizás digan en este punto del artículo que me estoy contradiciendo, pidiendo a Motorola que sigan el ritmo esperado hasta ahora, cuidando la experiencia de usuario, y que a la vez hagan un smartphone con un hardware brutal para la gama alta. Y lo hago por una sencilla razón: usted querido lector, es una excepción con respecto al resto de usuarios de smartphones. No todos los usuarios de smartphones leen estas páginas día sí y día también, y no todos los usuarios saben recitar más de 10 modelos de modelos de smartphones que hayan salido este 2014, como usted probablemente sepa.

El resto de usuarios, al comprar un smartphone, solo compran números: “me quedo el smartphone X porque tiene tal cualidad, como una cámara con más megapíxeles (que no superior), o una pantalla más grande o un mejor diseño, sin importar pagar 100$/€ más”. De ahí que Motorola necesite su Lumia 930 particular, un smartphone con un características que iguale a los más grandes de este 2014. Ya tiene el diseño, sólo necesita una tarjeta de presentación más llamativa para aquellos que se hayan olvidado de Motorola. Pero esa tarjeta no es para usted o para mí, sino para el resto que aún no sepa que Motorola está haciendo las cosas mejor que el resto de compañías.