Quizás no todos lo recuerdan, pero hace poco más de un año, cuando los procesadores Tegra 3 de Nvidia comenzaban a llegar al fin de su ciclo en la cima, la empresa comenzó a anunciar que no pasaría demasiado para que sus chips alcanzaran la potencia gráfica que podíamos ver en las consolas de la generación saliente.

Finalmente el momento podría estar a punto de llegar, y esos procesadores capaces de superar el desempeño gráfico de algunos chips Intel Haswell finalmente están casi a punto. Hace algunas semanas el fabricante de chips anunció una plataforma de desarrollo denominada Jetson TK1, una placa muy similar al Raspberry Pi, con la diferencia de que su rendimiento es sensiblemente superior.

Jetson TK1

Nvidia Tegra K1 podría ser el gran catalizador de la descentralización de las consolas

El Jetson TK1 monta uno de los nuevos chips Tegra K1 de Nvidia, concretamente la versión de 32 bits, que por si no lo recuerdas, es un procesador basado en arquitectura ARM Cotex-A15. Este procesador está pensado para ser el núcleo central de tablets y smartphones en la generación que intentará abrirse hueco este año.

Además, el TK1 cuenta con 2GB de RAM, 16GB de almacenamiento flash, y una buena batería de puertos en la que vamos a encontrar HDMI, USB 3.0, USB 2.0, mini PCI-Express, SD/MMC, RS232, SATA, Gigabit y Ethernet. Como dijimos, se trata de una placa de desarrollo, muy similar a Raspberry Pi, pero probablemente más orientada a la creación de proyectos para Android que puedan explotar al máximo el rendimiento de los chips Tegra K1.

Lo realmente interesante de este pequeño microordenador es la potencia bruta que es capaz de exhibir. Su poder de procesamiento se estima en hasta 300 gigaflops. Para ponernos en perspectiva, Xbox 360 es capaz de alcanzar los 150 gigaflops como máximo, y PlayStation 3 250 gigaflops en las estimaciones más optimistas.

¿El futuro de las plataformas alternativas?

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Todo esto se traduce en brillantes oportunidades para las dos nuevas grandes esperanzas en lo que a descentralización de los videojuegos respecta. Recordemos lo que permitió abrir un hueco para OUYA en el mercado era la esperanza de algo en condiciones de romper el duopolio de Microsoft y Sony, aunque lamentablemente las cosas no salió como a muchos nos habría gustado. Un poder que quizás no pueda ser del todo aprovechado por Android Desde ya se da por sentado que las consolas basadas en Android tendrán un gran empuje, por lo menos en término de potencia. Gracias a estos nuevos procesadores, las OUYA de nueva generación podrían superar en términos de potencia gráfica a Xbox 360 y PS3, estela que seguramente sería seguida desde muy cerca por empresas como Amazon.

Sin embargo, no todo es el hardware. Debemos recordar que aunque en la actualidad hay chips bastante competentes dando vida a dispositivos con el sistema operativo de Google, todavía no se dejan ver juegos con la complejidad argumental de los que caen en las grandes plataformas, pese a la evolución acelerada de los gráficos.

Por otro lado, quién de verdad debería ponerse al pendiente con este asunto es Valve. No se nos olvida que las Steam Machine y Steam OS intentan competir en igualdad de términos con las consolas de última generación. Tegra K1 representa una gran oportunidad, para Valve, ya que a diferencia de la vía elegida por Microsoft y Sony, no haría falta subsidiar el hardware para hacer posible vender consolas baratas con una potencia gráfica excepcional.

La estrategia de Nvidia en los últimos meses, con sus apuestas por S.H.I.E.L.D., y el fuerte empuje que están dando a las consolas de videojuegos con Android, demuestran que intentan recuperar el terreno perdido cuando los dos grandes vendedores de consolas de la nueva generación decidieron optar por integrados gráficos de AMD en lugar de los suyos. Los chips Tegra más que competentes bien podrían ser la respuesta a ese problema.