Hace unos años, el trono por ser el mejor fabricante de SoCs para móviles se lo disputaban Nvidia, Qualcomm y Samsung principalmente. Pero mucho ha cambiado todo desde entonces. Samsung lleva dos años trabajando en las sombras (su gama Exynos no ha podido ser utilizada en los flagships de la compañía por su incompatibilidad con 4G LTE). Mediatek, presente hasta hace poco solo en terminales de gama baja, comienza a crecer y a aparecer en terminales de gama media y alta. Qualcomm, ante la ausencia de competencia real, se ha hecho con el dominio del mercado con su gama Snapdragon. Y Nvidia, el último big player, ante tal superioridad de Qualcomm y el fracaso durante los últimos años, ha anunciado durante el día de hoy que abandona el mercado de los SoCs para smartphones y tablets. El monopolio de Qualcomm está haciendo daño al resto de compañías Así lo ha confirmado su CEO a CNET, donde explica que la compañía dejará el mercado de los smartphones (y, por consiguiente, el de tablets) para centrarse en otros sectores como el gaming y los coches, dos mercados que están experimentando un gran crecimiento en los últimos meses y donde las vías de negocio de la compañía pueden verse multiplicadas, a diferencia del mundo de los smartphones donde el monopolio de Qualcomm y, en menor medida, el de Mediatek en las gamas bajas, apenas deja hueco a Nvidia para lograr clientes y colocar sus SoCs en el mercado.

Siempre es triste que una compañía abandone un mercado, pues se pierde diversidad, pero, desde el punto de vista de Nvidia, es claramente la mejor opción. Sus SoCs se han visto superados por los de Qualcomm y Samsung en términos de rendimiento, y la política de drivers que ha mostrado en los últimos años ha sido duramente criticada (véase el caso del HTC One X, que no pudo actualizar a versiones superiores de Android por la falta de drivers de Nvidia), lo que ha provocado que la compañía pierda clientes y popularidad en el sector. Esperemos que ahora, en estos nuevos mercados, las cosas vayan mejor.