Como ya he dicho en más de una ocasión, LG dio un paso de gigante con el LG G2. Tras un tímido intento de entrar en el mercado de gama alta con el LG Optimus G –muy buen terminal, pero llegó tarde a mercados clave como Europa–, el LG G2 les metió de lleno en la lucha por ser el mejor dispositivo del mercado. ¿Sus principales argumentos? Excelente pantalla, velocidad, gran autonomía y, sobre todo, una ergonomía muy buena a pesar de sus 5.2 pulgadas de pantalla.

Pero con lograr un buen resultado en la gama alta no basta. Hay que seguir innovando y avanzando para mantenerse en ese peldaño el mayor tiempo posible. Ese es precisamente el objetivo del LG G3, un dispositivo que ha sido desvelado hace escasas horas y que hemos podido probar durante unos instantes. Spoiler: Es bueno. Muy muy bueno.

LG G3

En el interior del LG G3, como ya informamos en su momento, se encuentra un SoC Qualcomm Snapdragon 801 con una CPU a 2.5 GHz de cuatro núcleos. A este le acompañan 2 GB de RAM y una pantalla QHD de 5.5 pulgadas (538 ppp). Estos componentes hacen que el terminal sea extremadamente rápido, y es apreciable en cualquier tipo de tarea que realicemos en el LG G3: navegar por la web, jugar a videojuegos exigentes, cambiar entre aplicaciones pesadas, etcétera. En este sentido, mismo nivel que Samsung Galaxy S5 y HTC One (M8), dos de los smartphones más potentes del momento. LG ha hecho énfasis en que la simplicidad es clave en este LG G3 La pantalla del LG G3 es otro de sus puntos fuertes. Se trata de un panel IPS de 5.5 pulgadas con resolución QHD y 538 ppp. Más nitidez, mejores colores y, en general, un panel aún mejor que el que pudimos ver en el LG G2 (el cual ya era extremadamente bueno). A simple vista, destacan sus vivos colores y su brillo, donde, a falta de hacer mediciones exactas, parece que LG ha dado un paso más allá. Claramente apunta a ser una de las mejores pantallas del sector, aunque para saber si es así, habrá que esperar al análisis a fondo, donde podremos realizar las pruebas correspondientes más detenidamente.

LG G3

La autonomía del LG G3 parece que será otro de los aspectos más destacables. Encontramos la misma cifra de mAh que en el LG G2 (3.000 mAh), pero el menor consumo del Snapdragon 801, el software de gestión de energía de LG y la optimización energética de la pantalla –la cual se denomina 3A y ajusta, entre otros factores, la frecuencia de actualización– deben hacer que la autonomía sea, como mínimo, igual de buena que en el LG G2. No obstante, no podemos dar un veredicto de este apartado, pues la medición de consumos energéticos necesita, obviamente, pasar varios días con el terminal, algo que sí podremos hacer en el análisis a fondo que publicaremos en unos días.

LG también ha dado un paso hacia delante en el apartado del sonido. El altavoz principal pasa a tener 1 Watt de potencia, una cifra más alta que la media del resto de dispositivos del mercado. ¿Se nota? Sí, y bastante. Eso sí, sigue situado en la parte trasera, por lo que es relativamente fácil ahogarlo cuando se sitúa sobre la mesa. En cuanto a calidad de sonido, parece que, al igual que el resto del terminal, es francamente bueno, aunque habrá que realizar pruebas para ver si alcanza en este sentido al HTC One (M8), rey en este aspecto hasta el momento.

LG G3

Los micrófonos del LG G3 también suponen un avance respecto al LG G2. Se ha aumentado el número de micrófonos y se ha incorporado un software que autodetecta el nivel de ruido de ambiente (haciendo uso de estos micrófonos) y lo reduce en nuestras grabaciones. En las breves pruebas que he podido hacer, las diferencias con otros terminales son bastante notorias, aunque, nuevamente es un aspecto que habrá que probar más a fondo en los próximos días. El software del LG G3 es un claro paso hacia delante respecto al LG G2: simplificado, rápido y más atractivo En el LG G2, una de las principales quejas (por no decir la mayor) fue el software. Por suerte, parece que LG aprendió de ello, y en el LG G3 han dado un paso hacia delante. Todos los iconos son más planos, los diferentes elementos de la UI están más ordenados, se han incorporado funciones que realmente resultan útiles (como poder ajustar el alto del teclado)… todo se ha simplificado y ahora es mucho más coherente. Además, estos avances se ven combinados con la buena optimización que vimos en el LG G2, lo que hace que el terminal se sienta realmente rápido.

LG G3

La cámara también es un paso hacia delante. LG ha incorporado un sistema de autoenfoque mediante láser, logrando uno de los sistemas de enfoque más rápidos del mercado (solo 0.276 segundos). También se ha mejorado el sistema de estabilización óptica, que ahora es un 20% más efectivo. Pero, ¿es realmente apreciable esto en la práctica? Sí. El enfoque es realmente rápido, algo que se agradece en situaciones cambiantes. Asimismo, la mejora del sistema de estabilización óptica hace que el dispositivo pueda aumentar los periodos de exposición sin que las fotografías salgan borrosas, lo que se traduce en una mayor cantidad de luz entrante en el sensor y, por lo tanto, fotografías más luminosas incluso en condiciones de baja luminosidad. Eso sí, he apreciado una falta de nitidez cuando ampliamos la imagen, algo que quizá sea consecuencia del procesado de imagen que hace el dispositivo.

Como no podía ser de otra forma, LG también ha querido avanzar en el apartado del diseño. ¿Cómo? Básicamente, refinando la fórmula del LG G2. Se mantienen los delgados bordes alrededor de la pantalla, las curvaturas de la parte trasera (que ayudan a la ergonomía del dispositivo) y los botones traseros –los cuales por cierto han sido mejorados para que podamos diferenciarlos y pulsarlos más fácilmente–. ¿Cómo ha mejorado LG el diseño del LG G3? Mayormente, con los acabados. El LG G3, aunque sigue estando fabricado en plástico, cuenta con un tacto diferente, mucho más agradable en la mano y, sobre todo, con una sensación más premium que la de su predecesor. Estéticamente, pretende imitar al aluminio pulido del HTC One (M8) y, aunque visualmente lo logra, no ocurre lo mismo con la sensación que deja en la mano, donde sigue sí se nota ligeramente que está hecho en plástico. No obstante, es un gran paso adelante respecto al LG G2 y supera en este sentido a otros terminales de la competencia.

LG G3

Para finalizar, también hemos podido probar la nueva funda del LG G3. QuickView (que es como se llama este accesorio), es, muy resumidamente, la típica funda de «libro» con una ventana que nos permite interactuar con el dispositivo (tomar fotografías, ver los pasos que hemos realizado… etc.). Nada realmente especial a excepción de lo bien que se integra en el terminal y la protección extra que aporta.

¿Es el LG G3 el mejor smartphone de lo que llevamos de 2014? Es posible. Razones no faltan para ello, pues supera en cada aspecto a su predecesor y es innovador en apartados como la pantalla. No obstante, antes de coronarlo como el mejor, tendrá que pasar por nuestro banco de pruebas durante unos días, algo que afortunadamente ocurrirá muy pronto.