El mercado de los tablets con Windows no termina de cristalizar, pero no basta con eso para desanimar a los fabricantes. Intel está intentando posicionar sus procesadores dentro del segmento tablet como respuesta al progresivo bajón de ventas de los PC, y eso ha servido para que los fabricantes que en principios pusieron el listón de los precios demasiado alto, ahora puedan hablar de costos más razonables de cara al usuario promedio.

En Lenovo nunca desperdician la oportunidad de poner en el mercado dispositivos bastante decentes con precios ajustados, por lo que tan pronto como han podido ponerle las manos encima a la oferta de Intel, han aprovechado para presentar al mundo su nuevo tablet basado en Windows, el Lenovo ThinkPad 10.

El corazón de esta tableta es un Intel Bay Trail de cuatro núcleos, que se acompaña de 4GB de RAM, más que suficiente para cargar con soltura con Windows 8 en su versión para procesadores x86. En cuanto al almacenamiento, nos encontraremos versiones de 64 y de 128 GB, que como bien sabemos, quedarán algo recortados una vez que se resta lo ocupado por el sistema operativo.

Por 499 dólares puedes hacerte con el tablet, un precio bastante justo comparado con las otras opciones que se dejan ver en el mercado. Por lo demás, podrás agregar un dock con múltiples puertos, teclados, y fundas teclado a lo Surface, siempre que estés dispuesto a pagar los más de 100 dólares que cuesta cada accesorio.