Se supone que tanto el año pasado como este han sido los años en que veríamos el boom de los smartwatch. La historia ha sido bastante diferente a eso, y bien entrado el 2014 seguimos ver una verdadera oferta de este tipo de dispositivos, al margen de un puñado de alternativas como las de Sony que tienen ya años en el mercado, o los Gear de Samsung que pese a la fuerte publicidad siguen sin masificarse.

Probablemente la falta de masificación del sector se deba a que aún no están involucrados los actores correctos en este asunto. Y es que si bien Google está trabajando a deshoras para tener listo Android Wear Ni Microsoft ni Apple han mostrado cartas en el mercado wearable en el momento de su salida oficial al mercado, todavía ni el Moto 360 ni el LG G Watch están en los anaqueles.

Otro gran ausente, y que se supone se está preparando para hacer su entrada triunfal, es la empresa de la manzana mordida. Desde hace ya tres años estamos escuchando que Apple está preparando su propio smartwatch, y que en cualquier momento lo veremos. Los optimistas piensan que los chicos dirigidos por Tim Cook solo están aguardando a que todo esté a punto, pero ya muchos comienzan a pensar que se trató de uno de esos rumores que al final terminaron en nada, como la mítica TV de Apple que estamos esperando desde los tiempos de la presentación del iPad.

Por último, Microsoft es quizás la empresa que ha mantenido un perfil más bajo en toda esta historia. El equipo de Satya Nadella no ha soltado prenda al respecto, pero eso no quiere decir que no estén tomando las medidas pertinentes. Y es que Microsoft ya he tenido que encontrarse con una difícil situación tanto en el mercado smartphone como con los tablets por no hacer las cosas bien desde el principio, así que lo natural es que estén trabajando en sus propios wearables, en caso de que Google y Apple logren masificar el mercado nuevamente.

¿Partir de cero?

En principio podría parecer que si Microsoft quiere probar suerte con los smartphones tendrá que enfrentar desafíos más grandes que Google o Apple. En Mountain View cuentan con un sistema operativo increíblemente flexible que ya está casi a punto para dos wearables, smartwatchs y Google Glass. En el caso de Apple, aunque no tenemos idea de qué podrían presentar, las experiencias con los iPods y iPhones demuestran que a la empresa se le da muy bien este tipo de proyectos.

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En el caso de Microsoft, se puede pensar que lo tiene mucho más cuesta arriba por su reciente incursión en el mercado smartphone, pero nada está más lejos de la realidad. La división de hardware de Microsoft es realmente impresionante. Además de productos fantásticos como en su momento fueron Zune y ahora los tablets Surface, una de las mejores demostraciones de lo que Microsoft puede hacer son sus consolas Xbox.

Las consolas a diferencia de los smartphones no son todas iguales por dentro, o al menos hasta esta generación no lo eran. Y por fuera las diferencias eran aún más sorprendentes. Buena muestra de ello es Kinect, una tecnología asombrosa con posibilidades inimaginables. Una interfaz de tipo Kinect podría hacer mucho más sencillo el uso de wearables Precisamente durante los últimos días la red se ha estado llenando de rumores que apuntan a que los ingenieros detrás de Kinect podrían ser el núcleo del equipo que se está encargando de desarrollar los nuevos wearables que en algunos meses Microsoft presentará. Todo esto hay que tomarlo con pinzas, pues por mucho que nos gustaría, es poco probable que veamos algún parecido entre Kinect y un smartwatch, pero ¿y si así fuera?

La verdad es que uno de los mayores problemas con los que tienen que cargar los desarrolladores de estos dispositivos es encontrar interfaces de uso sencillas, que se sientan cómodas y que permitan explotar al máximo lo que se puede hacer con ellos. Y tal como las pantallas táctiles terminaron reemplazando a los ratones y teclados físicos en smartphones y tablets, puede que los wearables necesiten otro modo de hacer las cosas.

Una tecnología a lo Kinect podría ser justo la solución a todo el predicamento, y lo más complicado, claro, será adaptar algo así al pequeño hardware de los wearables. Sea como sea, tanto Microsoft como Apple seguro deben estar preparando grandes cosas, y no nos molestaría nada que nos dejen con la boca abierta cuando se decidan a presentárnoslas.