Es lo que tiene la fiebre del 4K, todos sabíamos que eventualmente íbamos a ver apaños de algún tipo para intentar simular la experiencia sin tener que apegarse de todo a las reglas de la resolución. Eso es precisamente lo que pasa con los televisores Sharp Quattron Pro, una nueva línea de pantallas del fabricante japones que promete reproducción de vídeo UHD, pese a que su resolución se queda en los 1080p. Una matriz de cuatro subpíxeles es la clave del truco Para entender de qué se trata todo esto, tenemos saber exactamente qué es la tecnología Quattron de Sharp. Para ponernos en contexto, debemos recordar que la matriz de píxeles de una pantalla LCD convencional está conformada por tres subpíxeles, uno rojo, uno verde y uno azul, que se combinan para formar la gama de colores que vemos. La idea de Sharp ha sido crear una matriz de cuatro subpíxeles, añadiendo el amarillo, con lo que se crea una imagen que es más nítida en los colores claros.

Pues bien, aprovechando ese incremento en los subpíxeles de sus pantallas LCD, los japoneses han creado una tecnología que por software permite alisar las superficies controlando cada subpíxel de manera independiente. El resultado es la promesa de reproducción de contenidos 4K con una experiencia muy similar a la que se obtiene con una pantalla genuinamente Ultra HD.

El resultado que se obtiene es bastante decente, la verdad, y aunque es obvio que no alcanza la calidad que se puede obtener con un panel genuinamente 4K, el resultado sobresale bastante respecto al simple y silvestre Full HD 1080p.

En lo que realmente se asemejan los precios de los nuevos televisores de Sharp a sus homólogos con resolución 4K, es precisamente en los precios (sí). Los números quedan en 2.099, 3.699 y 7.999 euros para las 60, 70 y 80 pulgadas respectivamente.