Son pocos los juguetes del siglo pasado que han superado la prueba del tiempo y se logran mantener hasta nuestros días. Especial mención merece LEGO, y es que los bloques de construcción, haciendo frente a toda atracción moderna, han logrado seguir imponiéndose con el paso de los años, y sobrevivir hasta nuestros días como uno de los juguetes más populares.

Buena parte de esa popularidad, probablemente se debe a los fanáticos que desde antes del llegar del nuevo milenio pasaron horas y horas de su infancia usando los bloques de plástico. Ahora, esos niños han crecido para convertirse en ingenieros o amantes de la electrónica que no dudan en echar mano a LEGO cuando se trata de crear proyectos asombrosos.

Jason Allemann es uno de esos fanáticos, y tanto es su amor por los bloques de construcción, que cansado de tener que lidiar con un teclado no hecho de LEGO, decidió construir uno en el que la mayor parte de las piezas estructurales, incluyendo teclas y soportes, son piezas del conocido juguete.

Hacerlo, en teoría, no ha sido demasiado difícil. En principio ha usado un teclado normal y corriente de los que se pueden adquirir en cualquier tienda de computación, procediendo a quitarle las teclas y la carcasa externa. Lo siguiente ha sido construir una carcasa y soporte externo, sobre el que alojar la placa de circuitos del teclado.

Lo más complicado de todo, ha sido crear el sistema de teclas. Y es que no basta con simplemente poner las teclas sobre el caucho que las hace funcionar. Hizo falta crear un complejo mosaico en el que cada tecla pudiera ser presionada de manera independiente, pero que al mismo tiempo todas se mantengan fijas. El resultado es asombroso, y no puedes perderte el detallado vídeo en el que su creador describe su funcionamiento.