Algunos llaman a PonoPlayer como el iPod Killer. Este reproductor abanderado por el famoso y gran músico Neil Young, alcanzó el primer millón de dólares en tan solo 24 horas. De hecho ya ha alcanzado su límite y sigue subiendo. Este reproductor ha golpeado fuerte en la sociedad, pero esto no tiene por que ser sinónimo de un éxito comercial. Para nada.

Hay que tener en cuenta que el éxito en un proyecto de crowdfunding, como es el caso de PonoPlayer en Kickstarter, no implica que vaya a funcionar correctamente en el mercado. De hecho son montones los ejemplos y estudios que así lo muestran. Sin embargo las redes están encendidas al ver la tremenda acogida que ha recibido el reproductor apadrinado por Young. Pero, ¿qué ofrece realmente PonoPlayer? Como ya dijimos en su momento, nada demasiado novedoso. ¿Entonces?

Por qué no comprar un PonoPlayer

PonoMusic, el ecosistema en torno a PonoPlayer pretende revolucionar la industria de los reproductores musicales basándose en una sencilla premisa: alta calidad. Todo lo demás no entra en absoluto dentro del mundo de la novedad. PonoPlayer es un reproductor más, con gran capacidad de almacenamiento, eso sí, y posibilidad de reproducir pistas con una calidad prácticamente de estudio. O eso promete. Pero sin PonoMusic, no tendría sentido, ya que esta tienda musical pretende la descarga musical en una calidad de 24bit/192kHz FLAC, bastante mayor que lo que normalmente encontramos en cualquier medio.

Una pista de mala calidad seguirá sonando mal independientemente de su formatoEl problema radica en este punto. Está muy bien querer reproducir música de alta calidad en tu PonoPlayer pero, ¿de dónde la sacas? Una pista master (o maestra) grabada de mala manera sonará exactamente igual independientemente de la calidad con la que la quieras descargar y reproducir. Y a no ser que podamos aprovechar material fresco de alta calidad, la gran mayoría de las pistas en la industria no cumplen con esta premisa.

Las pistas en HD (o HDtracks) sujetas normalmente a DRMs draconianos suelen ser poco comunes, caras y de difícil acceso. Esto es con lo que juega Young a la hora de vender PonoPlayer. Pero ¿cómo va a cambiar la costumbre en la industria musical el señor Young? Es más, si por fin aparecen pistas que no estén sujetas a estos DRMs, entonces, ¿qué mas da que las escuchemos en PonoPlayer o en otro reproductor de calidad?. Pero vamos a abordar el tema desde un punto de vista completamente distinto.

Todos somos melómanos

A todos nos encanta la música, y poder llevarla con nosotros a todas partes. Eso está claro. Pero ¿cuanta gente se preocupa realmente de la calidad? Más de la que pensamos. Pero no hasta el punto que ofrece PonoPlayer. El usuario medio no suele distinguir realmente la diferencia entre la calidad de un CD y una pista FLAC a 24bit/192kHz. O si lo hacen no les suele importar en absoluto por que la calidad media que buscan es muy inferior. Esto podría cambiar si toda la calidad de la industria mejorase sensiblemente de manera que el usuario medio despreciase todo lo que estuviese por debajo de un estándar.

PonoPlayer

Pero de ahí a que PonoPlayer se convierta en el buque insignia de un nuevo estándar, por 399 dólares, queda mucho, muchísimo, trecho. El usuario medio prefiere escuchar su música con una calidad decente, sin que llegue a la calidad de estudio, y poder disfrutar de otras ventajas como es la integración con su SO o aplicaciones adicionales. Solo una minoría, muy respetable y de gustos tremendamente refinados, ademas de los profesionales del mundo de la música, quienes ya tienen otras opciones preferirán sacrificar otras opciones por PonoPlayer. Como vemos el famosos reproductor de Young más parece un objeto de coleccionista que realmente una revolución musical y, desde luego, no un iPod Killer.