Aunque la gran estrella del evento de Nokia ha sido claramente la familia Nokia X –más por su significado que por los terminales en sí–, también ha habido hueco para otros smartphones de otras gamas y nichos de mercados, como por ejemplo la gama Asha de Nokia, de la cual se han presentado varios modelos nuevos con el objetivo de cubrir esos mercados emergentes en los que los consumidores no pueden acceder a terminales de precios más elevados como aquellos con Android, Windows Phone… etc.

Concretamente, la compañía finlandesa ha presentado dos modelos diferentes: Nokia Asha 220 y Nokia Asha 230. El primero de ellos es un móvil tipo candybar, mientras que el Nokia Asha 230 sigue la misma línea vista el año pasado con los Nokia Asha 501 y demás, incorporando así una pantalla táctil y unas especificaciones técnicas ligeramente superiores a las del Nokia Asha 230. Orientados ambos a mercados emergentes El Nokia Asha 220 incorpora, entre otras cosas, una pantalla de 2.4″ LCD a color, versión dual-SIM, Bluetooth 2.1, ranura para tarjetas de memoria y conectividad 2G. Su precio será de solo 29€, y llegará a mercados emergentes como Asia, África y Latinoamérica, donde este tipo de smartphones encajan a la perfección.

Por otra parte, el Nokia Asha 230 incorpora una pantalla LCD QVGA de 2.8 pulgadas, conectividad Bluetooth 3.0, ranura para tarjetas microSD de hasta 32 GB, versión dual-SIM, conectividad 2G y una cámara de 1.3 megapixeles sin flash LED. Su precio será de solo 45€, y, al igual que el Nokia Asha 220, está destinado a mercados emergentes como Latinoamérica y África, donde este tipo de smartphones tienen mucho más sentido, pues el público no puede permitirse el pago de smartphones de gamas superiores. No obstante, habría sido perfecto si Nokia hubiese incorporado conectividad 3G en ambos smartphones, ya que dicha conectividad se está implementando cada vez más en los mercados a los que va destinado.