Cuando hace ya 6 años, Google logró agrupar a un gran número de empresas líderes en el sector de la telefonía con la promesa de que juntos harían mucho dinero, todos sabíamos que algo grande iban a gestar. Es de esperar cuando juntas nombres como Google, T-Mobile, NVIDIA, Samsung, Sony, y Movistar, todos trabajando en conjunto para crear un producto que se pueda abrir un hueco en el mercado.

Y ya conocemos el resto de la historia, Android despega y gana cuota de mercado de una manera que nadie podía prever, y hoy por hoy es la plataforma más popular para el mercado de consumo, no solo de dispositivos móviles, sino en general.

Google y compañía lograron hacer posible la tecnología para que los terminales móviles llegaran a las manos de todos en países del primer mundo y en vías de desarrollo. Sin embargo, las cosas son muy diferentes en el tercer mundo, y ni Google ni Android han logrado hacer prácticamente nada al respecto.

Hace un par de semanas, en Think Big nos exponían el sorprendente potencial que podría tener el continente africano para la telefonía móvil. En ese mercado, solo el 18% de los dispositivos móviles son smartphones. Un número como ese nos puede parecer impensable según el entorno en el que nos movemos, siendo que nuestro universo personal está lleno de smartphones, tablets y otros gadgets con acceso a Internet.

Mozilla y la verdadera democracia del smartphone

El problema con los mercados emergentes es el bajo poder adquisitivo de sus habitantes. Para una sociedad en la que difícilmente hay acceso a servicios fundamentales como energía eléctrica, agua potable y comida, tener un medio con el que mantenerse conectado a Internet en todo momento no es la principal prioridad, especialmente cuando los artículos pensados para tales fines, en el mejor de los casos, rondan los 100 dólares.

ZTE Open C 2

En medio de todo esto tenemos a una Mozilla que ya tiene un par de años prometiéndonos que llevará la telefonía móvil a las zonas geograficas menos favorecidas. El planteamiento original con Firefox OS era presentar dispositivos que se mantuvieran en el límite de los 100 dólares y pudieran ser adquiridos por cualquiera, el problema es que tomando en cuenta el target al que la empresa del mítico navegador aspira, ese precio sigue siendo demasiado alto. Más que un modelo de negocio, de llevar Internet a todas partes Ahora Mozilla y sus socios han golpeado con contundencia sobre la mesa, prometiendo que traerán terminales móviles que costarán 25 dólares, sin contratos. Esto sería posible no solo gracias a Firefox OS, una plataforma de código abierto, sino también a la sociedad que han hecho con un fabricante de integrados chino que podrá el Hardware necesario a precios muy bajos.

Pero no nos engañemos, hacer algo así posible no solo podría no traer ganancias a Mozilla y compañía, sino que les costaría sacrificar recursos sin tener nada a cambio más que hacer del Internet un lugar al que todos pueden acceder por difícil que sea la situación económica en el país en que habitan.

No solo eso, el plan para los responsables de Firefox OS está lejos de enfocarse en llevar smartphones económicos al primer mundo, donde por 25 dólares, seguro se venderán como churros sin importar qué plataforma tengan. La idea junto a Movistar es llevar esos dispositivos a los lugares en que realmente hacen falta, siendo prioridad por ahora los paises con más bajos recursos.

No todo es altruismo

Llegados a este punto, es difícil cuestionar los motivos de Mozilla, que a todas luces, y en mucha mayor medida de lo que hemos visto en empresas como Google, de verdad parece comprometida con la democratización del Internet y las tecnologías móviles.

Más allá del negocio: De cómo Firefox OS está democratizando el Internet

Sin embargo, no para todos los implicados los fines son meramente humanitarios. Fabricantes de Hardware, de partes, y las propias operadoras han sido seducidos por las posibilidades implícitas de hacer dinero. El gran reto tendrán que sumirlo los fabricantes Quienes lo tendrían más fácil serían los operadores, que no tendrían demasiado que arriesgar y todo por ganar al aumentar los posibles clientes a los que vender planes de datos y demás servicios fundamentales.

Más complicado es el panorama para los fabricantes tanto de piezas como del terminal final. El hardware cuesta dinero, cada parte tiene un valor, y reunir todo lo necesario para crear un smartphone por solamente 25 dólares es bastante difícil de imaginar, por muy recortadas que estén las prestaciones. Con ese precio, nos cuesta concebir que siquiera se paguen los costos de producción.

Sea como fuere, por aquí aplaudimos el proyecto de Mozilla, Movistar y compañía, les deseamos todo el éxito posible, y estamos ansiosos por ver cristalizar la idea. Ojala sea el punto de partida para que muchas otras necesidades del tercer mundo sean satisfechas en los años venideros.