Prácticamente ya se convirtió en un requisito de cualquier gadget moderno que este a la venta contar con soporte para el nuevo estándar USB 3.0. La nueva versión de la tecnología fue aprobada en 2008, por el grupo de empresas e inversores encargados de coordinar el desarrollo de la tecnología. En enero fue introducida además la actualización 3.1, que promete transferencias de 10 Gbits por segundo en el modo SuperSpeed+.

Es cada vez más sencillo encontrar memorias USB 3.0 en el mercado. Las hay de todos los precios y de diferentes capacidades. Sin embargo, el hecho de que sean 3.0 no asegura un rendimiento superior.

¿Cuáles son las ventajas del USB 3.0 sobre el estándar anterior?

Si comparamos ambos estándares, la última versión de la tecnología es superior por distintos aspectos:

  • Tasa de transferencia máxima de 4,8 Gbits contra 480 Mbits.
  • USB 3.O cuenta con dos vías para transmitir información: una puede recibir y la otra enviar.
  • Puede consumir hasta 900 mA de energía, permitiendo dispositivos más potentes.

En teoría, la velocidad debería ser diez veces superior al del estándar anterior. Pero en ambos casos no depende completamente de la capacidad del puerto, sino de la velocidad de acceso con la que cuente la memoria flash. 480 Mbits equivale en teoría a transferencias de 60 MB por segundo, sin embargo en pocos casos obteníamos ese rendimiento con los USB 2.0. Con el rendimiento de los USB 3.0 pasa lo mismo, pero es importante conocer la realidad para saber si conviene adquirirlo o no.

El rendimiento real de los USB 3.0

usb 3.0 rendimiento

La mejor manera de conocer el rendimiento real de los USB 3.0 es consultando benchmarks, análisis realizados por sitios web especializados. Gracias a Tom’s Hardware nos enteramos, por ejemplo, que esta memoria USB con un precio de 25 dólares sin descuento en su versión de 16 GB cuenta con una velocidad real de 25 MB por segundo. Mientras tanto, por 50 dólares (0 40, si aprovechamos la promoción vigente) podemos conseguir una memoria de la marca Corsair de 32 GB con una velocidad de 50 MB por segundo.

La última memoria USB cuesta el doble, pero ofrece también un rendimiento doble y multiplica por dos la capacidad además, convirtiéndola en una opción más interesante, por el contrario de lo que puede parecer a primera vista cuando leemos en ambas descripciones «USB 3.0».

La mejor oferta no siempre es lo que parece

El rendimiento real varía dependiendo del producto. El precio sirve para guiarse. Cuando encuentres un USB 3.0 tan barato que te cuesta creerlo, probablemente es que su rendimiento sea mediocre. En el tope de gama podemos encontrar cosas como SanDisk Cruzer Extreme (90 dólares, 70 con descuento en Amazon), memoria de 64 GB con una tasa de 220 MB por segundo. En estos casos, el USB 3.0 se vuelve algo mucho más interesante.

¿Me conviene comprar USB 3.0?

Es una respuesta complicada, ya que depende de las necesidades y posibilidades de cada usuario, como casi siempre. Si necesitas transferir archivos no de gran tamaño un modelo económico con un rendimiento bajo podría parecer una buena opción. Sin embargo, la seguridad de tus datos está más comprometida en estos productos de marcas sin reconocimiento que tienen como prioridad construir algo lo menos costoso posible, y no lo más eficiente y seguro posible.

Antes de tomar cualquier decisión, deberías recordar algunos consejos:

  • No creas en los números oficiales, pueden ser falsos.
  • Busca siempre un benchmark para conocer el rendimiento real.
  • Investiga los análisis del producto, en la tienda y en sitios externos, para conocer la opinión de otros usuarios.