En los últimos meses hemos visto cómo Windows Phone ha ido desplazando a otros sistemas operativos minoritarios, consolidándose como la tercera plataforma en todo el mundo e incluso superando a iOS (segunda plataforma mundial) en algunos países. Pero ese gran crecimiento que la plataforma ha experimentado a lo largo del 2013 parece no ser suficiente para Microsoft, por lo que la compañía tiene grandes planes para este año 2014, los cuales pasan por la incorporación de otros fabricantes a la plataforma (o mejor dicho, traer de vuelta a otros fabricantes). De hecho, según apuntan los últimos rumores, en pocos meses deberíamos de ver el primer fruto de esta nueva estrategia, el cual sería un Samsung con Windows Phone.

Este smartphone corresponde al nombre interno de «Samsung SM-W750V», aunque su nombre comercial, como es evidente, será totalmente diferente. De este dispositivo de Samsung con Windows Phone tan solo conocemos que tendrá conectividad LTE, pantalla de 5 pulgadas con resolución Full HD y conectividad Bluetooth (probablemente Bluetooth 4.0). Asimismo, es muy probable que venga con Windows Phone 8.1 preinstalado, siendo uno de los primeros en incorporar dicha versión de fábrica. Microsoft estaría pagando a fabricantes para crear smartphones con Windows Phone A este smartphone de Samsung con Windows Phone debemos de añadir el ya rumoreado Sony con Windows Phone, el cual lleva varios meses circulando por la red y podría llegar en los próximos meses. De hecho, directivos de la compañía asiática han confirmado estar en negociaciones con el gigante estadounidense para la creación de este terminal, por lo que su llegada es casi un hecho (salvo que estas den un giro inesperado en las próximas semanas).

La duda que surge con estos posibles smartphones de Sony y Samsung con Windows Phone es: ¿por qué ahora? La respuesta a esta pregunta la podría tener el archiconocido Eldar Murtazin, quien afirma que Microsoft estaría pagando a algunos fabricantes (Sony, Samsung y Huawei, entre otros) para que fabricasen terminales con Windows Phone a lo largo del 2014. Las cifras que la compañía estadounidense estaría pagando rondarían entre los 600 millones de dólares y los 1.200 millones de dólares, más que suficientes para la creación de esta serie de smartphones.

De ser cierto, esta estrategia sería totalmente contraria tanto a la que Microsoft pretendía llevar a cabo cuando comenzó con Windows Phone (cobrando a los fabricantes por licencias) como a la que parecía que iba a comenzar tras la compra de Nokia (dejar de licenciar Windows Phone a otros fabricantes y desarrollando solo sus propios smartphones, como Apple hace). Sin duda es un movimiento sorprendente, aunque solo el tiempo dirá si Microsoft está acertando con esta nueva estrategia de cara al año 2014 o, por el contrario, la idea de dejar de licenciar Windows Phone a otros fabricantes habría sido mejor opción.