Si es usted una de esas personas que pasan el día manejando archivos y enlaces, probablemente se haya encontrado en más de una ocasión con la necesidad de transferir estos entre su ordenador, smartphone y tablet ¿no? Para ello, casi con total seguridad, habrá recurrido al envío de un correo electrónico a sí mismo o al almacenamiento de dicho enlace o archivo en servicios como Dropbox o Pocket. Y, aunque son soluciones válidas para casos excepcionales, estas herramientas no han sido desarrolladas inicialmente con ese propósito, por lo que presentan algunos inconvenientes que pueden perjudicar a su productividad si recurre a ellas de una forma reiterada. Es ahí donde cobra sentido Pushbullet, un servicio pensado precisamente para ese tipo de personas que necesitan realizar transferencias de archivos y enlaces con cierta frecuencia en su rutina de trabajo (o de ocio, si fuera el caso).

Las principales ventajas que Pushbullet ofrece frente a otras soluciones son: velocidad, sencillez y versatilidad, tres aspectos claves en un servicio de este tipo.

  • Velocidad: las transferencias de archivos y enlaces son casi instantáneas (menos de un segundo incluso), a diferencia de otros servicios anteriormente citados.
  • Sencillez: el funcionamiento del servicio es muy simple, lo que nos ayuda mucho en lo que a productividad se refiere. Basta con instalar la aplicación en Android, la extensión en Chrome o Firefox y crear una cuenta en Pushbullet. Una vez hecho eso, you’re ready to go.
  • Versatilidad: aunque su objetivo es muy conciso, Pushbullet es bastante versátil, pues permite transferir prácticamente cualquier tipo de archivo que se nos ocurra, cualquier enlace, e incluso notas de texto. Y por si eso fuera poco, podemos enviar elementos a otras personas que previamente hayamos “agregado” como amigos. Esto lo hace muy útil en entornos de trabajo, pues permite transferir archivos entre diferentes miembros del equipo de forma casi instantánea.

La única queja importante sobre Pushbullet es la limitación en cuanto a plataformas disponibles. Y es que este servicio solo se puede utilizar en Chrome, Firefox y Android, dejando a un lado iOS, Windows Phone y los clientes de escritorio. Por lo tanto, mientras llegan las respectivas versiones para otros sistemas operativos (que deberían de llegar en los próximos meses), Pushbullet queda limitado a los usuarios de Android, que si bien es la plataforma mayoritaria en el mundo, no es la más popular en entornos de trabajo (que es el nicho en el que más sentido tiene Pushbullet). No obstante, eso no desmerece en absoluto este gran servicio, especialmente si tenemos en cuenta que, como dije anteriormente, las versiones para otros sistemas operativos deberían de estar a la vuelta de la esquina, lo que lo haría mucho más versátil.

Así pues, si es usted una persona que trabaja con enlaces y archivos todo el día (como por ejemplo es el caso de la mayoría de los editores de Hipertextual), Pushbullet es sin duda su mejor amigo. Le facilitará mucho las cosas y, obviamente, mejorará considerablemente su productividad.