Durante 2013 Canonical nos estuvo dando a comer de a bocaditos algunas novedades sobre su sistema operativo móvil: Ubuntu Touch. Con la intención de integrar en un mismo sistema todos nuestros gadgets a través de la familia de distribuciones de Linux de Ubuntu, hemos visto como poco a poco este sistema que intentará competir (probablemente para 2015) con los ya establecidos Android e iOS y otros como Windows Phone o Firefox OS en la batalla de los smartphones, y hasta las tablets.

Ubuntu Touch 1.0 no esta ni cerca de ser una sistema operativo terminado, ni listo para las masas, de hecho solo recomiendan su instalación para desarrolladores o usuarios avanzados que quieran probar como va el proyecto, y estén familiarizados con el flahseo de sistemas operativos, la creación de particiones, el desbloqueo del bootloader, etc.

Pero, si algo es más que cierto, es el hecho de que existimos muchos usuarios curiosos para quienes las advertencias y el «no lo hagas», o «no es recomendado» no son ni el más mínimo obstáculo. Es por esta razón que no bien liberado Ubuntu Touch 1.0, en Bitelia ya te explicábamos como instalarlo en los dispositivos Nexus soportados, aunque para ello tenías que borrar todo el contenido de tu smartphone o tablet, y quedabas a la deriva con un sistema operativo casi en los huesos.

A finales de diciembre se anunciaba el Dual boot de Ubuntu y Android, para que pudiésemos instalar Ubuntu Touch junto a nuestra perfectamente funcional ROM de Android e intercambiar entre un sistema y otro en unos pocos segundos, perfecto para quienes deseaban probar Ubuntu pero no querían dejar inútil sus dispositivos. Nuevamente, en Bitelia explicamos como hacerlo paso a paso.

dual boot ubuntu y android

Solo si eres demasiado curioso

Canonical en ningún momento hasta ahora ha dejado de hacer énfasis en que esas versiones de Ubuntu Touch están enfocadas a testers y principalmente a desarrolladores. Y aunque eso no te impida venir a instalarlo con mucha emoción nerd en tu dispositivo, créeme que la emoción terminará pronto.

Solo para usuarios muy curiosos que tenga experiencia probando software inestable, que probablemente ni funcione.

No solo eso, Canonical retiró el soporte oficial para todos los dispositivos hasta la fecha, y solo se continuarán mandando actualizaciones para el Nexus 4, y ningún plan de incluir al Nexus 5 dentro del soporte. Aunque por supuesto, la comunidad puede tomar la batuta.

Instalar Ubuntu Touch es una labor para gente en situaciones especificas: eres demasiado curioso, no le tienes miedo a los procedimientos quirúrgicos con software inestable, has hecho cosas similares muchas veces, y no estás esperando usarlo a diario, o que siquiera funcione correctamente.

¿Qué esperar de Ubuntu Touch hoy?

Ubuntu Touch está verde, verde Hulk. Los cimientos están levantados, pero la casa no es para nada habitable. Cuando me tocó probarlo en una Nexus 7 2012, la instalación fue relativamente sencilla, y una vez que inició por primera vez no pude evitar entusiasmarme. Pero, Ubuntu Touch se encargó de borrarme la sonrisa de la cara muy, muy rápido. La lentitud con la que se navega a través de todo era terrible, casi insoportable. Algunas cosas funcionaban, me pude conectar a mi red WiFi y probar el navegador, el cual funciona increíblemente bien, y el teclado (cuando aparece) está bastante bien hecho, aunque no introduce nada novedoso me sigue pareciendo cómodo y bonito.

Eso si, bonito es el común denominador de muchas cosas de Ubuntu Touch, el diseño y la interfaz en general están muy bien hechos. Es una mezcla interesante entre cosas que vemos en Android y elementos que se prestan de Unity. La curva de aprendizaje es media/baja, si estás familiarizado con otros sistemas operativos móviles. Se usan mucho los gestos para cambiar de pantallas, de aplicación, y para mostrar el dock de la derecha, o la barra de notificaciones y sus diferentes elementos por los cuales puedes navegar deslizandote a los lados. Eso si, la velocidad de respuesta, varia entre perfectamente rápida a «no me muevo porque no quiero», o «se ha quedado pegado para siempre».

Ubuntu touch

En Ubuntu Touch pocas cosas funcionan aunque luzcan muy bonitas, y no busques aplicaciones porque solo tienes un desierto.

No tienes aplicaciones, no hay nada realmente. Esos iconos de Facebook y Gmail son solo accesos directos a las versiones móviles de los sitios web, y les toma una pequeña eternidad conectarse, no entiendo el por qué de esto, si el navegador funciona tan bien.

En el Nexus 4, usando Dual boot con Android, me esperaba algo mejor, ya que es el dispositivo que está de primero en la linea de soporte, pero no fue así. Aunque la velocidad de respuesta es mucho mayor, los fallos son casi los mismos. Ni siquiera pude conectarme a la red WiFi, pero pude probar el navegador nuevamente gracias a que la red celular y el 3G funcionaron, también pude enviar un SMS (mi primero en meses, solo por probar la función en Ubuntu). Las configuraciones que aplicas no surten efecto, aunque cambié 5 veces mi zona horaria, el reloj seguía mostrando la hora en un universo paralelo. La cámara funciona bastante bien, de hecho me da la ligera impresión que tomé mejores fotos desde Ubuntu Touch que desde KitKat, pero la cámara del Nexus 4 es bastante mala, así que es difícil elegir la peor foto.

La galería de imágenes es una risa, no puedes hacer pinch to zoom, solo puedes hacer un doble clic en las fotos para verlas un poco más grandes, y el lag que esto genera da hasta ganas de llorar riéndose. La velocidad de mi 3G no dio para poder conectarme a nada más que a Gmail y Google desde el navegador (el cual funcionó de perlas como en la Nexus 7).

Ubuntu Touch luce muy prometedor, y si logran hacer que las cosas funcionen podríamos estar frente a un buen peleador en la lucha de los sistemas operativos móviles. Me gusta la idea, y me gusta el camino por donde va, pero al día de hoy es un software bastante inservible, que una vez que pruebas por 10 minutos deseas desinstalar para liberar el hermoso espacio en memoria que está ocupando.