Curiosa manera de funcionar tiene el mundo de los procesadores para smartphones. Durante la primera generación de Android, Qualcomm fue el fabricante de chips que logró hacerse con la mayor parte del pastel, a lo que siguió el turno de Texas Instruments de tener la supremacía. Luego Qualcomm recuperó el trono por un breve plazo de tiempo, antes de que Nvidia enamorara con su plataforma Tegra 2. Poco tardó Qualcomm en volver ganar terreno, y Nvidia respondió duramente con Tegra 3. Así hemos llegado a un presente en el que Qualcomm monopoliza el mercado, y Nvidia lo está pasando mal consiguiendo socios.

Ahora Nvidia quiere recuperar el terreno perdido, en especial porque su plataforma Tegra 4 no se ha hecho todo lo popular que les gustaría, en una generación que ha destacado especialmente por la supremacía de Qualcomm, que ejerce prácticamente proveedor único de chips para smartphones, y mantiene una posición más que privilegiada en el terreno tablet, que es precisamente a donde ha estado apuntando Nvidia últimamente.

Pues bien, la empresa ha tenido que comenzar a trabajar a deshoras para tener algo que pueda hacer frente a lo que la competencia tiene para dar. Es así como en el marco del CES 2014 presentaron al mundo la que vendría a ser su nueva generación de chips diseñados para dar vida a dispositivos móviles, y quizás están apuntando un poco más alto que eso.

Potencia de escritorio en un dispositivo móvil

Se trata de Nvidia Tegra K1, siendo que la K es un claro guiño a su arquitectura Kepler, diseñada para obtener el máximo rendimiento gráfico en ordenadores de escritorio y portátiles, pero al mismo tiempo manteniendo muy ajustado el consumo energético. Partiendo de ese principio, Tegra K1 sería una plataforma pensada para funcionar con procesadores ARM Cortex-A15, a los que se integraría una GPU que estaría basada en el mismo diseño de los integrados de vídeo Kepler para ordenadores de escritorio.

Nvidia Tegra K1: ¿gráficos de Xbox 360 en un procesador móvil?

Hasta aquí todo suena bastante bien. Y es que la empresa promete que con la nueva generación de procesadores se podría alcanzar gráficos muy similares a la que se pueden encontrar en consolas como Xbox 360 y PlayStation 3. Y aunque nos cuesta imaginarnos que la potencia de los chips pensados para dispositivos móviles haya logrado alcanzar semejante nivel, los datos hablan por sí mismos.

Los primeros numeros llegan de parte de Tom’s Hardware, quienes aseguran haberse hecho con datos obtenidos de benchmarks realizados al Lenovo Thinkvision 28, un all-in-one Android con pantalla de resolución 4K. El ordenador en cuestión montaría el chip Tegra K1 de Nvidia, y los resultados han superado holgadamente las marcas obtenidas por otras plataformas como Apple A7, Qualcomm Snapdragon 800 e incluso el propio Nvidia Tegra 4.

¿Más potente que Intel Haswell?

Sin embargo, no tiene nada de sorprendente ver que un chip de nueva generación deja en el terreno a los del año pasado. Lo que sí que llama bastante la atención son las comparativas, que de manera totalmente independiente, ha filtrado la web china MyDrivers. Echando mano de GFXBench, han ido un poco más allá en la comparación, añadiendo a la tabla datos de ordenadores de escritorio con integrados gráficos de alta potencia y bajo consumo, y estos resultados sí que sorprenden.

Nvidia Tegra K1: ¿gráficos de Xbox 360 en un procesador móvil?

Así, tal como se puede ver en la gráfica, la potencia del nuevo integrado de Nvidia ha sido capaz de dejar en el camino a ordenadores con procesadores Intel i5 Haswell. En otras palabras, Nvidia Trega K1 bien podría ser más potente que los gráficos integrados que desde hace meses Intel nos ha estado vendiendo como el escalafón más alto al que puede aspirar un ordenador sin recurrir a una tarjeta dedicada.

Y ahora toca el momento de analizar toda esta emocionante información, y especialmente sus implicaciones para la industria de los videojuegos. Cada vez vemos más fabricantes dispuestos a apostar por consolas basadas en Android, y parece que finalmente estamos a solamente un paso de que el hardware basado en ARM tenga la potencia suficiente para hacer posible consolas con la potencia de la generación saliente.

De cualquier modo, por ahora debemos calmar un poco nuestra imaginación. Hay que tener muy en cuenta el hecho de que la potencia bruta no lo es todo, y lamentablemente a las tiendas de aplicaciones móviles aun les falta para permitirse ver títulos de la calidad lograda por Nintendo y Sony en sus consolas portátiles. Más lejos aún están las consolas tradicionales.

Por último, debemos recordar que hasta ahora todo son filtraciones y demostración de musculo. Nada garantiza que las versiones finales de Tegra K1 tendrán semejante potencia.