Una marea de rumores, así podría definirse lo que hemos vivido desde noviembre con el hipotético iPad Pro. Procesador, tamaño de la pantalla, diseño, capacidad de almacenamiento, cámara, precio y hasta fecha de lanzamiento. Todo rumores, prácticamente sin una base estable o al menos de filtraciones, tales como vivimos con el iPhone 5c y sus numerosas carcasas que pudieron verse en video. Esto hace que en los usuarios surjan dudas: ¿se encuentra el iPad Pro dentro del ADN de Apple? ¿Hay un segmento real del mercado que lo demande? Nada más lejos de la realidad.

Las macro-tabletas de 13-20 pulgadas

El pasado año fuimos testigos del aterrizaje de un nuevo tipo de dispositivos: las macro-tabletas. Algo que supera todo lo conocido con dispositivos táctiles de entre 13 a 20 pulgadas. Sony Vaio Tab 20 o HP Envy Rove 20 son ejemplos de ello, con 20 pulgadas táctiles pero con un SO Windows 8.1 que dispone de todas las característica para caminar entre el mundo del sobremesa y las tabletas. Más de uno lanzó una carcajada al aire cuando en el CES 2013 Panasonic presentó su macro-tableta 20 pulgadas multi-touch. Con unas características muy interesantes como un procesamiento gráfico basado en NVIDIA GeForce 745M y un panel LCD IPS-Alpha para dotar a Panasonic Toughpad de resolución 4K a 3840×2560 píxeles. Como nuestros compañeros de Gizmología explicaron, el sin sentido del 4K llevado a tableta. Todo ello con un precio nada asequible de 4500 euros o 6000 dólares. Las macro-tabletas, una tendencia destinada al fracaso iPad Pro, según todos esos rumores, iría encajado en esta categoría de producto, siendo la primera tableta de Apple en utilizar la tecnología 4K en una pantalla de hasta 12,9 pulgadas. Una más que el modelo de MacBook Air más pequeño (11 pulgadas) y acercándose peligrosamente a las 13’3 pulgadas del MacBook Pro. La resolución 4K rondaría los 4096 x 3072 píxeles superando con creces la pantalla Retina del Mac y a su competencia más directa, la Panasonic Toughpad. El resto de características pasan por la introducción de Touch ID del iPhone 5s en vez de un botón Home, procesador A8 64-bits, cámara con dual-flash y almacenamiento de hasta 256GB. En definitiva, todas las innovaciones de los últimos años en un mismo dispositivo. Con ello el iPad Pro se elevaría sin lugar a dudas por encima de los 1000 euros teniendo en cuenta la increíble tecnología que estaría detrás de la pantalla del iPad Pro, superando con creces todo lo visto hasta ahora en un producto de Apple.

iOS pro vs OS X táctil

Bien, consideremos por un momento que el iPad Pro puede ser una idea sólida, dejando a un lado la irrisoria calidad/precio que ofrece con respecto a otros productos de Apple. Mientras que las macro-tabletas que utilizan SO Microsoft disponen de un sistema operativo que combina la experiencia táctil con las características de Windows de escritorio, Apple no tiene la misma ventaja. Como algunos de los más altos ejecutivos de la compañía comentaron, la convergencia entre iOS y OS X es un «desperdicio de tiempo». El propio Phil Schiller dijo:

No perdemos tiempo pensando en ello. Es cierto que Apple intenta suavizar los baches entre los clientes entre Mac y un dispositivo iOS, haciendo que por ejemplos los mensajes y la aplicación Calendario tengan el mismo nombre y apariencia entre OS X y iOS.

Las 12,9 pulgadas del iPad Pro supondría decidirse entre una versión táctil de OS X (siguiendo la estela de Windows 8.1 con su interfaz dual) o adaptar iOS a un entorno con tal resolución. La primera, supone tener los mismos problemas que la última versión de Windows, creada para dispositivos táctiles pero al funcionar también en ordenadores sin este tipo de tecnología hace que ninguno de los dos tipos de usuario esté del todo contento con el resultado final. El segundo es toda una vuelta al sistema operativo móvil de Apple, adaptando su interfaz a las 12,9 pulgadas y todo lo que ello supone: cambios en la resolución de las apps, funcionamiento de las características principales y por supuesto, un quebradero de cabeza para todos los desarrolladores que tienen sus trabajos en la App Store. Fragmentación de iOS: un precio muy alto por el iPad Pro Ambas opciones pueden ser válidas pero ninguna se encuentra en el ADN de Apple. Sea cuales sean los nuevos iOS y OS X que la compañía presentará este año una cosa está clara: no hay una apuesta por la fragmentación. Es uno de los hitos de los que más está orgullosa la compañía y que ayer mismo demostró con los resultados de iOS 7, que ya se encuentra en el 80% de los dispositivos compatibles. Nada que ver con Android cuyas cifras dejan en evidencia que la fragmentación de SO es un problema tanto para los fabricantes como los desarrolladores.

iPad Pro ya existe

Después de todo esto sólo cabe pensar: ¿estamos todos locos?, ¿qué segmento del mercado podría precisar de tal hardware?, ¿ha meditado Apple en los problemas subyacentes de este dispositivo? Demasiadas preguntas para una única respuesta y es que el iPad Pro ya existe. Es un producto que se puede adquirir en la Apple Store. No me refiero a otra cosa que al iPad Air de 128Gb cuyas características, pese a no ser tan elevadas como el hipotético iPad Pro, satisfacen sin lugar a dudas las necesidades de los usuarios con un perfil más profesional de la compañía.

La era post-PC de la que tanto se habla y ya estamos viviendo no se trata de hacer dispositivos con especificaciones de hardware cada vez más potentes o pantallas con más definición (y tamaño), sino al uso que le damos. Un iPad Air de 128GB tiene todo lo necesario para darle a un usuario profesional todo lo que necesite. ¿Funda con teclado? Fabricantes como Logitech proporcionan soluciones al respecto. ¿Aplicaciones de alto rendimiento? Con la inclusión del procesador A7 de 64-bits serán una realidad en poco tiempo.

iPad Air

Es por esto y por todo lo demás que la idea del iPad Pro que oímos constantemente a nuestro al rededor es un sinsentido. Elucubraciones de todo tipo de analistas ávidos de ser escuchados antes de pararse a pensar sobre la realidad de sus afirmaciones. Puede que si, en un futuro veamos un iPad con un tamaño superior a las 9,7 pulgadas del modelo actual pero nada tendrá que ver con el iPad Pro del que todos están hablando.