WhatsApp, uno de los servicios de mensajería instantánea móvil más populares del mundo ha roto todos los récords, superando los 400 millones de usuarios activos en la plataforma. La compañía, que se caracteriza especialmente por su opacidad en cuanto a novedades y números ha dado a conocer esta cifra en su blog corporativo, y llega apenas un mes después de que lo hiciese su esperada adaptación a iOS en cuando a diseño de su aplicación.

Parece que aunque muchos se esfuercen en predicar la muerte de WhatsApp, el servicio sigue más vivo que nunca, puesto que de los 400 millones de usuarios activos, 100 corresponden a los últimos cuatro meses del año, y dejando de relieve que esa desaceleración de usuarios que se ha ido pronosticando por el estancamiento del servicio en cuanto a novedades y nuevas funcionalidad está fuera de lugar.

400 millones de usuarios bajo la premisa de ser una compañía pequeñaLo más remarcable de estas cifras es que, a pesar de ser una compañía que supera en usuarios activos a Twitter, por ejemplo, siga manteniéndose como un compañía pequeña, bajo el control de sus fundadores y donde parece que se apuesta por lo seguro: no introducir cambios que motiven al usuario a buscarse una alternativa e intentar que el acceso a la aplicación sea lo más fácil para todos los usuarios.

Es cierto que el número de competidores potenciales de WhatsApp ha crecido en los últimos años, e incluso muchos de ellos incluyen algunas características remarcables para el usuario que deberían forzar a la compañía a introducirlas en su servicio, pero no tiene porque ser así. WhatsApp ha conseguido 400 millones de usuarios activos utilizando la premisa de un servicio sencillo, que funcione en el mayor número de dispositivo móviles posibles con la estrategia de just works, a pesar que en momentos puntuales su funcionamiento deje mucho que desear.

Creo firmemente que ahora que han alcanzado un punto de no retorno en el mercado es el momento de plantearse la estrategia para el medio plazo: mejorar su plataforma, aumentar la seguridad del servicio y dotarlo de nuevas características que no supongan un cambio radical en cuanto a funcionalidades pero que premien la fidelidad de más de 400 millones de personas que cada día utilizan su servicio como puente entre sus amigos y familiares que están lejos.

En cierto modo, nos lo merecemos.