Uno de los proyectos de hardware libre más conocidos por los usuarios es, sin duda alguna, Raspberry Pi; un pequeño computador de bajo coste que nació con el propósito de romper con la brecha digital en el sector de la educación y, en poco tiempo, se ha convertido en la base de múltiples proyectos creativos. Si buscas un gadget versátil que regalar en estas navidades y que, por menos de 50 dólares, te ofrezca todo un mundo de posibilidades, Raspberry Pi es una muy buena opción.

¿Y qué podemos hacer con una Raspberry Pi? Si echamos un vistazo por la red, seguramente, nos encontraremos con muchísimas ideas y proyectos que giran alrededor de Raspberry Pi; sin embargo, creo que es importante no perder de vista lo más básico y fundamental: Raspberry Pi es un computador y, por tanto, fue diseñado para usarse como ordenador de escritorio en colegios y, como no, también en casa.

Pues sí, además de los múltiples proyectos creativos que circulan por la red y de los que podemos tomar ejemplo, Raspberry Pi también puede usarse como ordenador de escritorio sobre el que ejecutamos alguna de las múltiples distribuciones GNU/Linux que se han desarrollado para esta computadora.

Teniendo en cuenta que el sistema de almacenamiento de Raspberry Pi es una tarjeta SD, no es complicado mantener varias tarjetas SD con distribuciones distintas y cambiar la SD para usar la distribución que más nos interese. De hecho, pensando en esto vamos a hacer un breve repaso por algunas de las distribuciones Linux disponibles para Raspberry Pi.

Distribuciones de propósito general

Debo reconocer que entre los usos que le doy a mi Raspberry Pi, está el de «equipo ligero» de escritorio; es decir, suelo usar una distribución de propósito general en la que, entre otras cosas, he instalado LibreOffice. Con una distribución de propósito general tenemos bastante flexibilidad y podremos instalar múltiples aplicaciones además de adentrarnos en el mundo Linux o en de la programación si aterrizamos por primera vez en estos terrenos.

  • Raspbian es, quizás, la distribución Linux más conocida para Raspberry Pi; un sistema operativo basado en Debian que nos ofrece un entorno tanto en modo consola como en escritorio con el que podremos programar o jugar. A través de la Pi Store, la tienda de apliaciones de Raspberry Pi, podremos acceder a múltiples aplicaciones tanto gratuitas como de pago y, por ejemplo, podremos instalar LibreOffice.
  • Pidora aunque, por su nombre, nos pueda sonar a medicamento es la versión de Fedora para procesadores ARM y, concretamente, la versión orientada a Raspberry Pi.

  • Moebius es otra distribución de propósito general que podemos encontrar para Raspberry Pi. Se caracteriza por ser extremadamente ligera, lo cual es de agradecer, y también por otro detalle curioso: tiene el servicio SSH activado por defecto.

  • Arch Linux ARM es otra opción simple y ligera que también podemos usar como sistema operativo base para nuestra Raspberry Pi.

Distribuciones orientadas a usos concretos

De la misma forma que podemos encontrar distribuciones Linux que se han diseñado para aplicaciones concretas (un firewall, un sistema de backups, implementar un nodo de máquinas virtuales, etc.), en el universo de Raspberry Pi también podemos encontrar distribuciones optimizadas para un entorno o ámbito de aplicación muy concreto que nos permiten transformar este ordenador de bajo coste en una máquina arcade o en un media center:

  • arkOS es una distribución que ha nacido gracias al crowdfunding con el objetivo de ofrecernos todas las herramientas necesarias para desplegar un servidor privado para nuestros archivos. Con arkOS solamente necesitaremos una Raspberry Pi, una unidad de almacenamiento USB (un disco duro externo, por ejemplo) y, por supuesto, una tarjeta SD con la distribución. Este proyecto acaba de arrancar y, por ahora, Genesis (que es el nombre de su primera versión) nos ofrece un servidor de base de datos MariaDB, un gestor de descargas de torrents, un firewall y una utilidad para crear un almacenamiento en red basado en SAMBA pero, con el tiempo, aspiran a integrar Tor, Diáspora e, incluso, calendarios compartidos.
  • OpenELEC (Open Embedded Linux Entertainment Center) es una distribución muy ligera con la que podremos implementar un media center sobre nuestra Raspberry Pi. Teniendo en cuenta que Raspberry Pi posee una salida HDMI, la idea es conectarla a nuestro televisor para usarla como reproductor multimedia de bajo coste con una distribución especialmente optimizada para este tipo de tareas y con un interfaz orientado también a hacernos sencillo su manejo.
  • PiMAME es una distribución que transformará nuestra Raspberry Pi en una máquina arcade; concretamente, esta distribución nos ofrece emuladores como MAME y algunos otros emuladores de consolas clásicas como Neo Geo, PlayStation, Super NES o Atari 2600. La distribución se apoya en Raspbian pero, cara al usuario, pone las cosas muy sencillas e implementa un servidor FTP para que nos sea fácil llevar las ROMs de los juegos a la tarjeta SD del computador. Por cierto, un detalle interesante es que soporta el gamepad de la consola Xbox 360 (que es USB).
  • XBian es, al igual que OpenELEC, una distribución orientada a media center que nos permite conectar nuestra Raspberry Pi a la televisión y disfrutar de series y películas. XBian se apoya sobre XBMC para desarrollar una distribución especialmente optimizada para las funcionalidades de media center y de la que se han eliminado cosas superfluas o que no se van a usar en este tipo de escenario.
  • Raspbmc también está orientada al uso de Raspberry Pi como media center. También se apoya sobre Debian y XBMC para implementar este cometido y es también una opción a considerar si queremos conectar a nuestra televisión un dispositivo para visualizar contenidos multimedia.

Y si eres nuevo con Raspberry Pi…

Si acabas de aterrizar en el mundo de Raspberry Pi y aún no tienes claro por dónde puedes empezar, New Out Of Box Software (NOOBS) es una buena opción para los que están empezando y quieren probar varias opciones. Esta distribución nos ofrece, en el primer arranque, un menú de instalación de Raspbian, Pidora y dos opciones con XBMC para que, de esta forma, tengamos muy fácil probar la distribución que mejor se ajuste a nuestras necesidades.