No le estamos dando la debida atención al reciclaje. Y no, no me refiero al reciclaje tradicional de productos como cristal, plástico, papel y metales comunes. Me refiero a un reciclaje mucho más importante, el de los metales que forman las entrañas de la mayoría de los aparatos modernos, como smartphones, tablets, televisores y ordenadores.

La mayor parte de los mentados metales son irreemplazables. Al menos así lo demuestra un estudio recientemente realizado por la Universidad de Yale, donde han estudiado los 62 metales que son más utilizados para la fabricación de los componentes que dan vida a todos los gadgets modernos, dentro de los que se incluyen procesadores, memoria RAM, placas de circuitos, pantallas y demás órganos vitales para el funcionamiento de nuestros terminales.

El objetivo del estudio en cuestión era evaluar qué tan fácil sería reemplazar el uso de un metal en determinado por otro material, en caso de que por algún motivo dejara de estar disponible. Los resultados son muy poco alentadores.

Con una posible clasificación que iba desde el “excelente” hasta “pobre” evaluaron la viabilidad de reemplazar un metal en determinado por otro material. El resultado fue que ni siquiera uno solo de los metales bajo evaluación puede ser sustituido por otro tipo de material que pueda cumplir con su función igual de bien. Lo que es peor, solamente doce de los sesenta y dos metales estudiados encontraron sustitutos que harían su trabajo, mal, pero lo harían en caso de ser necesario.

reciclar metales raros
Fuente: Universidad de Yale

Ésto pinta realmente mal para el futuro, puesto que la gran mayoría de tales materiales también están en la clasificación de metales raros, lo que quiere decir que en algunos años, para cuando se nos agoten las fuentes de donde son obtenidos, podríamos ver que las cosas se ponen realmente difíciles en la industria de consumo. Lo que es peor, las estimaciones apuntan al año 2020 como fecha tope.

La solución, claro, es comenzar a reciclar desde ya, y tratar de recuperar estos materiales de los gadgets que ya no utilizamos, de modo de poder estirar un poco más el tiempo con el que contaremos con estos elementos. Quizás es momento de ponerse a guardar todos los aparatos tecnológicos que se nos van averiando, un día podríamos hacer algo de dinero con ellos como material de reciclaje.