Casi nos ha caído como balde de agua fría, Nokia ya tiene un smartphone Android (o cuando poco, un prototipo). Así la ha asegurado The Verge hace algunas horas, y el rumor termina de dar sentido a todos aquellos que había en torno a la compra de la empresa de Finlandia por parte de Microsoft, que aseguran el principal móvil ha sido la necesidad de que tienen en Redmond de mantener a los dirigidos por Elop 100% enfocados en Windows Phone.

Es entonces que todo comienza a cobrar sentido, y aquellos que imaginaban una alianza entre Nokia y Google pueden dejar de lamentar la posibilidad de esté justo cuando la empresa es vendida al padre de Windows Phone.

Sin embargo, algo debemos tener bastante claro: Sí, Microsoft está comprando Nokia para evitar que la empresa se entregue de lleno a Android, pero en Finlandia no tienen ninguna intención de hacer dupla con Google, ni la han tenido nunca.

Más allá del segmento medio

Las cosas le están funcionando bastante bien a los fineses en el segmento medio con Windows Phone. Sin embargo, las cosas no están tan bien en la gama alta y baja, siendo que la primera es dominada casi en solitario por la dupla de Apple y Samsung, y el segundo es un mercado mucho más etéreo en el que parece que los principales triunfadores están siendo las firmas chinas, famosas o no.

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Se hace mas evidente que aun aquellos fabricantes Android que apenas si logran posicionar sus buques insignia en el mercado, están obteniendo mejores resultados de los alcanzados por los Lumia tope de gama. Y es que estos Nokia está explotando el segmento de entrada como le da la gana, pero hasta HTC y LG venden más smartphones gama alta que los Lumia con precios del mismo orden. Nokia Asha sigue perdiendo terreno frente a sus rivales con Android Para terminar de oscurecer el panorama a Windows Phone, Android se destaca por ser extremadamente flexible, con lo que Nokia podría adaptar la plataforma a placer con el Hardware que más le guste, algo que no pueden ni soñar en WinPho. Precisamente para estos menesteres estaba pensada la linea Asha, smartphones basados en S40, una plataforma que se pueden permitir adaptar a gusto en Hardware barato que pueden comercializar a precio de derribo en mercados emergentes.

Lamentablemente para Nokia, Asha no está funcionando todo lo bien que les gustaría, y cada día pierden más terreno en este sector ante las todo poderosas casas chinas. El problema es que por el mismo precio de un Nokia Asha se puede adquirir otro smartphone con un SO más maduro, que quizás no funcione del todo fluido, pero que como poco cuenta con todas las aplicaciones que se pueden imaginar.

Android sí, Google no

La respuesta al enorme predicamento de Nokia tiene una solución: Android. Dicen que si no puedes vencerlos debes unirte a ellos, o como poco, probar a seguir sus mismas estrategias. La empresa sigue renuente a establecer una alianza con Google, y todo parece indicar que es solo cuestión de tiempo para que Microsoft termine de hacerse con la madre de sus retoños Lumia. Visto así, parece claro que en Mountain View no tienen la menor esperanza de acercar relaciones con Finlandia.

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Es simple, Nokia seguirá en su amorío con Microsoft, y no hay cabida entre los dos para Google, pero sí que lo hay para Android. La plataforma del gigante de las búsquedas es la solución a todos los males de los fineses, o por lo menos a los de la gama baja en mercados emergentes. El truco en todo esto es precisamente explotar eso de que Android es un sistema operativo de código abierto, y usarlo en contra del enemigo. Sustituir S40 por Android haría a Nokia un serio rival en mercados emergentes Todo parece apuntar a que el nuevo smartphone económico de Nokia vendrá con una versión de Android personalizada hasta sus cimientos. No es la primera vez que vemos éxito en está estrategia, siendo que ya Amazon ha logrado aprovechar la plataforma de Google, limpiándola de todos los servicios de estos últimos, rediseñando la interfaz y montando sus propios servicios para llenar el hueco dejado.

La estrategia no podría ser más elegante. Por un lado Nokia se libera de tener que estar detrás de los desarrolladores rogando porque creen aplicaciones para su plataforma (sino que simplemente crean su propia tienda en la que comercializar aplicaciones Android), y al tiempo fortalece sus servicios haciendo dinero con ellos.

Como conclusión, al Nokia apostar por Android no estaría haciendo ningún daño a Microsoft y sus productos Windows Phone en común. La eventual llegada de smartphones Android firmados por la empresa finesa estarían dirigidos a hacer estragos en el segmento más bajo de la telefonía inteligente, actualmente dominado en exclusiva por Android y más distantemente ambicionado por FireFox OS.