2013 empezaba con una interesante batalla: la del tercer puesto en plataformas móviles. Con Symbian, Bada, BlackBerry OS 7.0 y demás actores ya ejecutados, el reto era asaltar el hueco que había detrás del eterno Android y de iOS. Con un Windows Phone 8 que ahora sí empezaba a despegar, el 30 de enero se subió Thorsten Heins al escenario para decir «BlackBerry está aquí, BlackBerry ha vuelto». Y así llegó BlackBerry 10 para que en Waterloo hicieran borrón y cuenta nueva. Thorsten Heins, que siempre da la impresión de estar encantado de haberse conocido, tuvo una pesada losa aquel día: la de convencer de que la empresa que había cometido tamaños errores como presentar una PlayBook cuyo argumento era que su compatibilidad con Flash u optar por el silencio ante la caída mundial de cualquier comunicación (Wi-Fi incluida) emitida desde una BlackBerry, era una buena opción ahora.

Windows Phone - Windows Phone - Windows Phone - Windows Phone
Lo que ocurrió después lo expliqué hace poco en cómo Nokia le ganó el 2013 a BlackBerry. Contra todo pronóstico, Nokia ha vuelto a ser la referencia este año. Y gracias a ella, Windows Phone ha despegado a lo bruto. Lo demuestran, por ejemplo, las cuotas de mercado en Latinoamérica, donde Windows Phone se ha acomodado en el tercer puesto este año. O las cuotas en España, donde ha hecho lo propio. Lo bueno para Windows Phone es que en ambas regiones tienen una jugosa ventaja: incomparecencia del rival. A estas alturas, si alguien de ustedes piensa que BlackBerry está en situación de dar la vuelta a la tortilla y amenazar ese tercer puesto, piénsenlo de nuevo. Mejor, anden.

iOS no está pensado para las masas, Windows Phone síEl otro rival, Firefox OS, tiene dos peculiaridades: es más una apuesta a medio y largo plazo, y ha empezado a construirse (muy acertadamente) a partir de la gama baja. No es que sea mejor ni peor que Windows Phone, es que no juega en la misma liga. Ahora mismo compite más con la gama Asha, por ejemplo. Con un Tizen que como llevamos diciendo año y medio «llega en tres meses» y poco más donde rascar, parece obvio que a Windows Phone no se le va a bajar del tercer puesto. No al menos a corto y medio plazo.

Así que seguir hablando de «la batalla por el tercer puesto» no tiene demasiado sentido. Y como en toda batalla, hay un vencedor y un vencido. Ahora la otra cuestión es si Windows Phone podrá asaltar el segundo puesto que ahora tiene iOS. En mi opinión, debería ser cuestión de tiempo. Mis cinco argumentos:

  • iOS no tiene mucho más margen de crecimiento debido, principalmente, al precio de los iPhone. No puede convertirse en un teléfono de masas, no puede tener una gran penetración ni aspirar a una cuota de mercado enorme. Podrá seguir creciendo, pero… ¿mucho más? A estas alturas, en la que un iPhone ya no es el producto aspiracional de antaño, y lleva seis años de recorrido, ha tocado techo en cuanto a cuota (o lo hará pronto).

  • Windows Phone está en todas las gamas, y en todas funciona bien. Ahora le ha dado continuidad a la gama baja con el Nokia Lumia 525, el sucesor del más vendido del año, el 520. El que ha sido durante todo este año el ejemplo a seguir en gama baja. Y una plataforma que quiere aumentar su cuota necesita una gama baja sí o sí. Si encima funciona realmente bien, éxito seguro.

  • Lo de Android es excesivo. En España ya ha alcanzado un 90 % de cuota de mercado de smartphones. Sencillamente insano. En otros países y regiones está en torno al 70 y el 80 %, con algunas salvedades, aunque siempre pasando del 50 %. Es un movimiento natural del mercado: no es viable una plataforma tan mayoritaria. Se acabará compensando necesariamente hacia Windows Phone.

  • Su tendencia es al alza. Con cada reporte de GfK o de Kantar, las subidas porcentuales para Windows Phone van cayendo en el zurrón con regularidad.

  • Nokia ha dado en el clavo para diferenciarse. Diseños de colores para llamar la atención a primera vista, las mejores cámaras del mercado, un gama baja que viste de esmoquin… Ha conseguido no ser un fabricante más, no limitarse a meter un puñado de componentes de gama alta repartidos de cualquier forma y confiar en que salga algo bueno. Sus productos tienen sentido.

Dentro de un año (o dos, quizás) veremos si acerté esta profecía o marré en el intento, pero estoy bien de acuerdo con la de SomosPostPC cuando dijo que Google tiene miedo de Windows Phone. La plataforma de Microsoft es quien puede hacer daño de verdad a Android. Sobrepasar a iOS no es una mala noticia para iOS, pues su cuota quedará estable. La mala noticia será precisamente para Android: a ellos es a quien puede arañar cuota. Y lo hará.